La violencia en el básquet de Paraná volvió a generar preocupación y motivó una fuerte decisión de la Asociación Paranaense de Básquet (APB), que resolvió suspender la actividad oficial prevista, tras los hechos ocurridos en las últimas jornadas de competencia. La entidad aseguró que la medida busca preservar el normal funcionamiento institucional y generar un espacio de diálogo entre todos los actores involucrados.
A través de un comunicado oficial, la APB explicó que la suspensión responde a la reiteración de situaciones de violencia vinculadas al desarrollo de los torneos y remarcó que los hechos recientes "exceden el marco de una situación aislada" y requieren una respuesta inmediata.
Como excepción, los encuentros de minibásquet pudieron disputarse únicamente con carácter amistoso, debido a que varios equipos y familias ya se encontraban en viaje hacia las distintas sedes. En tanto, el partido de Cadetes B entre Echagüe y Talleres fue suspendido por la ausencia de árbitros.
Reuniones urgentes y sanciones preventivas
La Asociación convocó para este lunes dos reuniones institucionales. La primera, a las 19, con los clubes finalistas de Primera A, integrantes de la Mesa Directiva y representantes del cuerpo arbitral. Posteriormente, a las 20, se desarrollará un encuentro del Consejo Directivo con delegados de los clubes y árbitros.
Desde la APB señalaron que resulta indispensable abordar la problemática "con seriedad y responsabilidad", al advertir que, en esta oportunidad, los episodios de violencia involucraron tanto a protagonistas directos como indirectos del juego.
En ese contexto, informó que todas las personas identificadas por los árbitros como participantes de los incidentes fueron suspendidas de manera preventiva. Además, el informe arbitral ya fue elevado al Tribunal de Penas, que venía actuando de oficio sobre la situación.
"No hay lugar para la violencia"
En el tramo final del comunicado, la entidad expresó su deseo de alcanzar "la serenidad, las ideas y los consensos necesarios" para evitar que estos episodios empañen una actividad que se sostiene gracias al esfuerzo de dirigentes, entrenadores, árbitros, jugadores y familias.
Finalmente, la Asociación Paranaense de Básquet reafirmó su postura frente a los hechos registrados y sostuvo que "no hay lugar para la violencia dentro ni fuera de la cancha". Asimismo, ratificó que continuará trabajando para garantizar el respeto, la convivencia y el desarrollo seguro de todas sus competencias.