Las primeras señales de El Niño en Entre Ríos comenzaron a reflejarse durante julio, según el último informe de la Bolsa de Cereales provincial, que destacó un marcado aumento de las reservas hídricas en el norte del territorio entrerriano. Aunque el escenario no representa una situación crítica, sí podría haber dificultado algunas tareas rurales pendientes debido al exceso de humedad.
El relevamiento indicó que, aun sin registrarse nuevas precipitaciones en amplias zonas de la provincia, el sudoeste y el área del predelta conservaron buenas reservas de agua en los suelos. En contraste, las lluvias fueron incrementándose hacia el norte, donde el patrón de humedad derivó en reservas excesivas.
Desde la entidad aclararon que el escenario no comprometió el estado de los cultivos, aunque reconocieron que las condiciones pudieron limitar el ingreso de maquinaria a los campos para completar labores que habían quedado pendientes desde el viernes de la semana pasada.
Un invierno con poca demanda de agua
El informe explicó que julio transcurrió en un contexto de muy baja demanda hídrica por parte del sistema productivo. "Está claro que estamos en fechas en que el sistema pierde muy poco. Sobre este escenario de baja demanda tenemos una atmósfera que no quita nada y esto resuelve el tránsito del mes de julio, el cual queda sin ningún tipo de demanda pluvial, incluso en el sudoeste", señaló la Bolsa de Cereales.
En departamentos como Diamante, Victoria, el sur de Nogoyá, el sur de Paraná y parte de Gualeguay, los suelos todavía conservaban capacidad para absorber agua. Sin embargo, el organismo precisó que los cultivos de invierno no necesitaban nuevas recargas hídricas para atravesar la etapa fenológica actual.
Los especialistas consideraron que el comportamiento atmosférico observado durante julio constituyó "una primera muestra" de la influencia que podría ejercer el fenómeno El Niño durante los próximos meses.
Ambiente más húmedo y menos irrupciones polares
Según el análisis, la actual configuración atmosférica no implicó un incremento significativo del volumen de lluvias, pero sí evidenció un elevado nivel de recirculación de aire húmedo, una característica compatible con los primeros efectos asociados a El Niño.
El informe también destacó que, en lo que va del trimestre frío, solamente se registró un ingreso de aire polar de importancia. Esa escasa frecuencia de irrupciones frías favoreció que el invierno se encaminara a finalizar con temperaturas medias superiores a los valores habituales para la época.
De cara a los próximos días, la Bolsa de Cereales anticipó una mejora gradual de las condiciones meteorológicas, con menor humedad ambiental y mayor presencia de sol. No obstante, advirtió que ese período más seco y ligeramente más fresco difícilmente logre consolidarse para devolver un invierno con características más tradicionales.
Finalmente, el organismo recordó que en las últimas campañas la ventana de heladas se redujo de manera considerable y estimó que este año podría repetirse un retiro anticipado de los amaneceres con temperaturas bajo cero, una tendencia que también refleja los cambios observados en el comportamiento climático regional.