A pocos días de un nuevo Día de la Antártida Argentina, el 22 de febrero, se concretó un hecho histórico: un vuelo comercial despegó desde Ushuaia y aterrizó en la Base Petrel, marcando un antes y un después en la conectividad con el continente blanco.
La operación fue realizada por la empresa local HeliUshuaia, con apoyo del Comando Conjunto Antártico (Cocoantar). El trayecto de ida, de unos 1200 kilómetros, demandó cuatro horas debido a fuertes vientos de frente que alcanzaron los 150 km/h. El regreso, en cambio, se completó en apenas dos horas y media.
Un operativo planificado al detalle
El vuelo despegó el jueves 12 de febrero a las 9.30 desde Ushuaia. Antes de aterrizar en Petrel, la aeronave sobrevoló la Base Marambio y realizó dos aproximaciones para validar instrumentos y condiciones meteorológicas.
Finalmente, el comandante Roberto Valdés posó el avión —un King Air B200 adaptado para pistas no preparadas— a las 13.42 en la pista de Petrel. Fue el primer aterrizaje civil en la base desde su reapertura como base permanente.
Desde la empresa destacaron que el proyecto comenzó a gestarse en 2017, cuando presentaron iniciativas de conectividad antártica hacia Marambio y Petrel. En 2020 adquirieron una aeronave especialmente equipada para operar en pistas de tierra o asfalto, con motores potenciados y tecnología Garmin.
Tras años sin avances, en julio de 2025 volvieron a presentar el proyecto con estudios de impacto ambiental y gestiones ante Cancillería y la Dirección Nacional del Antártico, hasta lograr la autorización para vuelos de capacitación y reconocimiento durante febrero y marzo.
La importancia estratégica de la Base Petrel
La Base Petrel fue fundada en 1967 y llegó a ser una de las más importantes del país hasta que un incendio, en 1974, interrumpió sus operaciones. En 1978 pasó a funcionar como base temporaria de verano.
A partir de 2015 se impulsó su reapertura permanente, objetivo que se consolidó durante la Campaña Antártica 2021/22, con obras clave como la recuperación del hangar, nuevas instalaciones y el desarrollo de una pista de aterrizaje.
Ubicada en la Isla Dundee, su posición estratégica la convierte en un punto fundamental para la proyección argentina hacia el Polo Sur y como alternativa operativa ante contingencias climáticas en Marambio.
Un nuevo escenario logístico y turístico
El vuelo abre la puerta a múltiples posibilidades:
-Traslados humanitarios y evacuaciones médicas.
-Apoyo logístico a programas antárticos internacionales.
-Transporte de carga de hasta 800 kilos.
-Desarrollo de vuelos turísticos hacia el continente blanco.
Actualmente, más de 100.000 pasajeros pasan por Ushuaia cada año rumbo a la Antártida, en su mayoría vía cruceros que cruzan el Pasaje Drake durante cuatro o cinco días. La posibilidad de llegar por vía aérea reduce drásticamente los tiempos y posiciona a la capital fueguina frente a rutas que hoy parten principalmente desde Punta Arenas, en Chile.
Además, contar con una pista alternativa a nivel del mar mejora significativamente la seguridad en operaciones de búsqueda y rescate. Si Marambio se encuentra cerrada por condiciones meteorológicas adversas, Petrel puede transformarse en una opción clave para emergencias.
Proyección internacional en el marco del Tratado Antártico
En el contexto del Sistema del Tratado Antártico, la modernización y operación permanente de bases refuerzan la presencia activa de los países en el continente. Convertir a Petrel en un punto de escala para otros programas nacionales posiciona a la Argentina como prestadora de servicios logísticos estratégicos en el sector.
El histórico aterrizaje no solo representa un logro técnico y empresarial: abre un camino largamente anhelado para consolidar a Ushuaia como puerta aérea de entrada a la Antártida y fortalecer la proyección soberana argentina en el extremo sur del planeta.