Una fábrica de zapatillas atraviesa un escenario de incertidumbre marcado por la fuerte caída de pedidos y una drástica reducción en su nivel de producción. La situación impacta directamente en la actividad diaria y genera preocupación entre los trabajadores por la continuidad laboral.
El panorama fue expuesto por representantes gremiales de la planta Dass, ubicada en Eldorado, quienes señalaron que la actividad se encuentra muy por debajo de su capacidad habitual.
Según detallaron, la producción actual registra una baja de entre el 70 y el 80 por ciento en comparación con niveles anteriores, en un contexto influido por el ingreso de productos importados.
Impacto de las importaciones en la actividad
El delegado de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra), Gustavo Melgarejo, explicó que la competencia con el calzado proveniente del exterior afecta de manera directa a la fábrica de zapatillas.
“Se importaron en seis meses 12 millones de pares de una sola marca, mientras que en Eldorado no se llegó a fabricar ni 600 mil”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la caída de la actividad responde a un cambio en el mercado que perjudica la producción local.
Actualmente, la planta produce alrededor de 4.500 pares diarios, cifra que representa el mínimo necesario para sostener los puestos de trabajo vigentes.
Incertidumbre por los próximos meses
Desde el sector señalaron que la continuidad de la actividad dependerá de la llegada de nuevos pedidos en el corto plazo. “Hasta junio tenemos esa producción, después podría haber más pedidos, pero eso no implica ampliar personal, sino mantener lo que hay”, indicó el dirigente.
En ese contexto, advirtió que el objetivo es sostener ese nivel de producción diaria hasta fin de año para evitar mayores complicaciones.
La situación genera incertidumbre entre los trabajadores de la fábrica de zapatillas, en un escenario donde no se proyecta una recuperación inmediata de la actividad.
Reclamos y situación salarial
En relación a las condiciones laborales, el delegado indicó que la empresa cumple con el pago de salarios, aunque cuestionó los acuerdos paritarios recientes.
“Lo que se cerró de paritaria es una vergüenza”, expresó, al tiempo que planteó que las negociaciones no acompañan el contexto económico.