Stellantis reducirá la producción de las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota durante los últimos cuatro meses de 2026, en medio de una menor demanda en los mercados interno y externo. El ajuste alcanzará a la planta ubicada en el barrio Ferreyra, en Córdoba, donde el grupo desarrolla uno de sus principales proyectos industriales en Argentina.
La decisión no fue comunicada oficialmente por la automotriz, pero el nuevo programa productivo fue informado a los proveedores. Según publicó La Voz, la modificación respondió a la evolución de la demanda y supondrá una reducción superior al 30% respecto de la planificación inicial para todo el año.
De acuerdo con información publicada por A Rodar Post, entre septiembre y diciembre se fabricarían aproximadamente 3.000 unidades de RAM Dakota, cuando originalmente estaban previstas unas 8.000. Para la Fiat Titano, en tanto, la producción del mismo período pasaría de unas 1.500 unidades a alrededor de 1.000.
La producción anual quedaría lejos del objetivo inicial
Con el nuevo esquema, Stellantis terminaría 2026 con una producción conjunta cercana a las 16.500 pick-ups, distribuidas entre aproximadamente 12.000 RAM Dakota y 4.500 Fiat Titano.
La planificación original contemplaba fabricar alrededor de 27.000 unidades entre ambos modelos, por lo que la modificación implica una reducción de más del 30% sobre el volumen proyectado inicialmente.
El ajuste se conoció pocos meses después de la puesta en marcha de un ambicioso proyecto para transformar el complejo industrial de Ferreyra en un polo especializado en camionetas. La iniciativa contempló una inversión cercana a los 380 millones de dólares, destinada al desarrollo del hub de pick-ups integrado por Titano y Dakota y a una nueva planta para fabricar el motor Multijet 2.2.
Un mercado con mayor competencia
El escenario que enfrenta Stellantis se enmarca en una menor dinámica del mercado y en una competencia creciente. La apertura de las importaciones amplió la presencia de vehículos de diferentes procedencias, con un avance particularmente significativo de las marcas de origen chino.
En declaraciones realizadas recientemente, el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, sostuvo que la competencia no representaba por sí misma un inconveniente para el grupo, aunque planteó que obligaba a la industria nacional a mejorar sus niveles de eficiencia y competitividad.
En ese contexto, Stellantis también incorporó al mercado argentino la marca china Leapmotor, como parte de su estrategia para adaptarse a los cambios que atraviesa el negocio automotor.
Las exportaciones, otro desafío para las pick-ups
La evolución de los mercados externos será particularmente relevante para el complejo cordobés, debido a que el proyecto de producción de las pick-ups fue concebido con una fuerte orientación exportadora.
La compañía había informado que buscaba ampliar los destinos internacionales de Titano y Dakota. Entre los mercados bajo análisis aparecieron países de la región andina, principalmente Colombia, Ecuador y Perú, mientras que Brasil se mantuvo como el principal destino externo de las camionetas producidas en Córdoba.
El ajuste de Stellantis se sumó, además, a movimientos similares dentro de la industria automotriz argentina. Ford había decidido reducir el ritmo de fabricación de la Ranger en su planta de General Pacheco ante una menor demanda interna y externa, configurando un escenario de revisión de los planes productivos de algunas de las principales terminales del país.