REDACCIÓN ELONCE
Se comienza a desandar la sexta noche del 54° Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante, que tuvo gran cantidad de público durante las seis lunas del tradicional evento en la “ciudad blanca”.
Una masiva presencia de público, desde temprano copó las gradas y los alrededores del campo para no perderse la definición de las categorías bastos y clinas, en el cierre de una nueva edición del tradicional evento.
Las noches del Festival de Diamante se transmiten en vivo por Elonce, en el marco de su ciclo "Nuestras Fiestas", una propuesta que busca difundir los diferentes eventos provinciales, regionales, culturales, deportivos y artísticos que destacan a Entre Ríos y la región.
Preparados para disfrutar
Desde las primeras horas de la tarde, el movimiento en el predio fue constante. Familias enteras llegaron con sillones, conservadoras y equipo de mate para asegurarse un lugar privilegiado frente al campo de jineteada. Algunos incluso ingresaron corriendo apenas se abrieron las tranqueras, en una escena que se repitió año tras año y que ya forma parte del ritual del festival.
Están a la espera de la presentación de artistas que llevarán la música del litoral al escenario “Carlos Santa María” y las finales de las jineteadas.
La última luna festivalera, que se desarrolla este martes, debido a la reprogramación de la jornada inicial del pasado jueves, tendrá en el escenario a los Campedrinos con su impronta moderna, Los Majestuosos del Chamamé, Litoral Mitá, Son3, Ballet Ancát.
Mientras que en el Campo Lisardo Gieco se realizará la Final Bastos y Clinas, Final Criadores y Premiación de Jineteada.
Tradición que se transmite
En diálogo con Elonce, Javier, un espectador proveniente de Nogoyá, contó que asiste “casi todos los años” junto a su familia. “Vinimos con mi señora, mis hijos, un sobrino, toda la familia. Estuvimos presentes varias noches”, relató, y destacó el nivel del espectáculo: “Muy buenos jinetes, muy buenos caballos, muy bueno todo”.
El clima en las gradas reflejó el carácter popular del festival. Adultos mayores, jóvenes y niños compartieron la espera de la final, protegidos del calor con sombreros, tereré o mate. Muchos reconocieron que la jineteada es el principal atractivo y que la música, si bien acompaña, queda en segundo plano frente a la destreza de los jinetes.
Otro de los asistentes, vecino de Diamante, explicó que llegó al predio apenas se habilitó el ingreso. “Mandamos a un sobrino a correr para guardar el lugar. Después fuimos trayendo los sillones”, contó entre risas. Consultado sobre la competencia, sostuvo que la definición estaba abierta: “Andan muy bien todos los muchachos, hay que esperar a ver qué pasa”.
Expectativa por la definición y los espectáculos
La programación de la noche final incluyó primero la presentación de un ballet sobre el escenario principal, seguida por el grupo musical Litoral Mitá, que realizaba pruebas de sonido mientras el público terminaba de acomodarse. Luego, llegó el momento más esperado: la final de las jineteadas en bastos y clinas, tras cinco jornadas de competencia.