Sociedad Pesca deportiva con devolución

Entrerrianos capturaron un surubí de gran porte en el Guayquiraró: "lo soñé durante más de dos décadas"

La pesca de un surubí gigante convirtió una salida entre familiares y amigos en una experiencia inolvidable. Mario Podversich, de María Grande, capturó un ejemplar de casi 20 kilos en el río Guayquiraró y destacó que toda la jornada se realizó bajo la modalidad de pesca con devolución.

5 de Agosto de 2026
Pesca de un surubí de gran porte: el sueño cumplido tras 22 años. (Elonce).

REDACCIÓN ELONCE

La pesca de un surubí gigante convirtió un martes cualquiera en un recuerdo imborrable para cuatro pescadores entrerrianos. Mario Leonel Podversich, oriundo de María Grande, logró capturar un ejemplar de más de 15 kilos en el río Guayquiraró, en el límite entre Entre Ríos y Corrientes, durante una jornada en la que también obtuvieron numerosos dorados y otro surubí de menor porte.

 

El momento, cargado de emoción, quedó registrado en video y rápidamente comenzó a compartirse entre aficionados a la pesca deportiva.

La salida reunió a Mario junto a su hermano Rubén, su hijo y el guía de pesca Emilio Verellen.

Desde las primeras horas de la mañana navegaron por uno de los escenarios más buscados por los pescadores del norte entrerriano, sin imaginar que la jornada terminaría con una captura que Podversich llevaba esperando más de dos décadas.

La pieza fue obtenida con señuelo, una modalidad que gana cada vez más adeptos entre quienes practican pesca deportiva. Sin embargo, más allá del tamaño del ejemplar, el pescador remarcó un aspecto que consideró fundamental: "Fue todo pesca con devolución, no trajimos absolutamente nada, por supuesto", subrayó.

 

Una jornada con pique constante y un premio inesperado

 

El gran surubí no fue la única captura del día. Según contó Podversich, la actividad del río fue inusual y mantuvo entretenido al grupo durante toda la jornada. "Hay mucho pique ahí en el río Guayquiraró. Yo tuve 11 piques en total, saqué seis dorados y dos surubíes. Ese fue el más grande; después saqué otro de nueve kilos", relató.

 

La intensidad de la pesca sorprendió incluso a quienes frecuentan habitualmente esa zona. "Salimos temprano y volvimos a la tarde. La verdad que fue una hermosa jornada de pesca. Nunca pensamos que íbamos a sacar ese surubí", recordó.

Los dorados también ofrecieron una gran pelea. Todos los ejemplares, explicó, tenían un porte importante, con pesos estimados entre los cuatro y seis kilos. Como establece la normativa vigente para la especie, todas las capturas fueron devueltas al agua.

 

El señuelo amarillo que cambió la historia

 

Entre los pescadores deportivos suele decirse que cada jornada tiene "el señuelo indicado". En esta oportunidad, Podversich está convencido de haber encontrado el color justo. "Lo pescamos con señuelo. Se está usando muchísimo y anda muy bien. Justo emboqué el color que le gustaba al pescado. Fue suerte", contó entre risas.

El protagonista recordó que antes de llegar al río hicieron una parada en un comercio de carnadas de La Paz. Allí eligió un señuelo amarillo con blanco que terminaría siendo decisivo. "Pasamos por una venta de carnada y elegí ese señuelo a la mañana. Dije: 'Voy a ocupar este' y no lo cambié en todo el día", relató.

 

Mientras tanto, su hermano y su hijo probaron distintas alternativas buscando mejorar el rendimiento. "Ellos cambiaban de señuelo a cada rato tratando de encontrar el adecuado, pero no dieron con el que le gustaba al pescado", comentó.

 

Un río crecido y un sueño cumplido

 

El pescador explicó además que el Guayquiraró presenta actualmente un importante caudal. "El río está muy crecido y sigue creciendo", indicó, una condición que, según muchos aficionados, puede favorecer determinados momentos de actividad de las especies.

Podversich suele pescar casi todos los fines de semana y alterna sus salidas entre la zona de La Paz y el Guayquiraró. "Hay días que se pesca muy bien y otros que es más flojo, pero en toda esta zona se está pescando muy bien", aseguró.

 

Sin embargo, ninguna experiencia anterior había igualado la emoción de esta captura. Cuando un amigo le preguntó cuánto tiempo le había llevado sacar semejante surubí, encontró una respuesta que resumió toda una vida de espera. "Le dije que pelearlo me llevó capaz que media hora, pero sacar un surubí de ese tamaño me llevó 22 años. Lo soñé durante más de dos décadas", expresó.

 

La frase reflejó el verdadero valor de la historia. Más allá del peso del ejemplar, de la técnica utilizada o del video que inmortalizó el momento, la captura representó el premio a años de madrugadas, paciencia y perseverancia. Un sueño largamente esperado que, tras una intensa pelea en las aguas del Guayquiraró, terminó con la foto del recuerdo y el regreso del pez a su ambiente natural.

Pescadores de María Grande sacaron un surubí de casi 20 kilos
Pesca surubí entrerrianos