Economía

En un año se perdieron 868 puestos de trabajo en Paraná y alertan por la crisis en pymes

Referentes del sector pyme alertaron sobre el impacto de la crisis económica en el empleo y el comercio local. “La caída de ventas continúa y el mercado interno, del que viven las pymes, sigue en descenso”, advirtió el ex titular de Apime, Luis Lozar

11 de Marzo de 2026
En Paraná en un año se perdieron 868 puestos de trabajo y alertan por la crisis en pymes

En Paraná en un año se perdieron 868 puestos de trabajo, de acuerdo con datos laborales que analizan organismos vinculados al seguimiento de la actividad económica. La cifra refleja el impacto que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, en un contexto marcado por la caída del consumo y la retracción del mercado interno.

 

El ex titular de Apyme, Luis Lozar, sostuvo ante Elonce que la situación que atraviesan las pymes ya había sido advertida desde el año pasado y que, lejos de mejorar, el escenario continúa agravándose. “Lo que está ocurriendo hoy es algo que venimos señalando desde hace tiempo. Por eso impulsamos la necesidad de una ley de emergencia para las pymes, porque el sector atraviesa un momento muy delicado y sin medidas de acompañamiento la situación se vuelve cada vez más difícil”, afirmó.

 

En ese sentido, explicó que el principal problema radica en la caída de las ventas y en la retracción del mercado interno, que es el principal motor de las pequeñas empresas. “La crisis continúa y el mercado interno, que es de donde vivimos las pymes, sigue en caída directa. Cuando el consumo se frena, toda la estructura productiva se resiente y eso termina impactando de manera directa en el empleo”, remarcó.

En Paraná en un año se perdieron 868 puestos de trabajo y alertan por la crisis en pymes

Comercios cerrados y preocupación social

Lozar describió además un escenario que ya se percibe con claridad en distintos sectores de la ciudad. Según relató, comerciantes del microcentro le transmitieron su preocupación por el creciente número de locales que han cerrado sus puertas en los últimos meses. “En estos días estuve hablando con comerciantes del microcentro de Paraná y me contaban la angustia que se vive por la cantidad de negocios que han cerrado en la peatonal. Es una situación que cualquiera puede ver al caminar por la zona comercial: hay cada vez más locales vacíos y menos actividad”, señaló.

El dirigente agregó que la crisis económica también se manifiesta con crudeza en los barrios, donde muchas familias enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas. “Tengo amigos que trabajan en distintos barrios de la ciudad y todos coinciden en lo mismo: la desesperación de muchas personas es cada vez mayor. Hay más gente que recurre a los contenedores en busca de comida, lo cual refleja el nivel de deterioro social que estamos atravesando”, expresó.

 

El rol clave de las pymes en el empleo

Para Lozar, la situación es particularmente preocupante si se tiene en cuenta el rol que cumplen las pymes dentro del entramado productivo del país. Según explicó, estas empresas representan la mayor fuente de empleo formal y tienen además un impacto social directo en las comunidades.

 

“Las pymes somos responsables de cerca del 70% de los puestos de trabajo formales. Cuando las pequeñas empresas funcionan y crecen, generan empleo, dinamizan la economía y ayudan a reducir muchos problemas sociales. Por eso insistimos en que es fundamental que se escuche al sector y se comprendan las dificultades que estamos atravesando”, indicó.

 

En relación con los datos laborales, Lozar señaló que el deterioro del empleo en la provincia se viene profundizando en los últimos meses. “Según los registros que analiza el CEPA, desde noviembre del año pasado hasta ahora se perdieron más de 800 puestos de trabajo en Paraná. El año pasado hablábamos de una caída cercana a los 600 empleos y hoy esa cifra ya llegó a 868”, explicó.

 

El dirigente agregó que, si se observa el conjunto de la provincia, la pérdida de puestos laborales supera los 6.000 empleos, con un impacto cada vez mayor en el sector comercial. “En una primera etapa el golpe fue muy fuerte en la construcción y en otras actividades vinculadas a la obra. Con el tiempo esos sectores quedaron estabilizados en un nivel bajo, pero ahora se empieza a notar con fuerza la caída en el comercio y en otras áreas de la economía”, detalló.

Problemas en la cadena de pagos

Otro de los factores que agravan la situación es el deterioro de la cadena de pagos, que se refleja en el aumento de cheques rechazados y en la extensión de los plazos de pago entre empresas. “Hoy se está sumando un problema muy serio que es la gran cantidad de cheques rechazados. Según datos del Banco Central, en diciembre hubo alrededor de 120.000 cheques rechazados y en enero se registraron unos 119.000. Esto impacta directamente en la cadena de pagos y genera un efecto dominó que termina afectando a todo el sistema productivo”, explicó.

 

Según Lozar, muchas empresas se ven obligadas a estirar los plazos de pago porque las ventas no alcanzan para sostener el flujo habitual de ingresos. “Cuando las ventas caen y no hay reposición de mercadería, los pagos empiezan a demorarse. Entre los cheques rechazados y el estiramiento de los plazos, la cadena de pagos se vuelve cada vez más frágil y eso complica aún más la situación de las pymes”, señaló.

 

Reclamo por medidas para el sector

El referente empresario sostuvo que uno de los principales reclamos del sector tiene que ver con la falta de políticas específicas para acompañar a las pymes en el actual contexto económico. “Hoy no existen políticas nacionales dirigidas a las pymes y ese es uno de los problemas centrales que enfrentamos. Sin herramientas de apoyo, muchas empresas se ven obligadas a reducir su actividad o directamente cerrar”, afirmó.

 

En el plano provincial, Lozar indicó que se impulsa una ley de emergencia pyme que ya inició su tratamiento legislativo y que podría ofrecer cierto alivio al sector. “Estamos trabajando con legisladores para avanzar en ese proyecto. No se trata de una solución definitiva, pero al menos podría dar un poco de aire a las empresas que están atravesando este momento tan complicado”, explicó.

 

De todos modos, remarcó que las medidas deberían ser más amplias y abarcar distintos aspectos de la economía. “La solución tiene que ser integral. No alcanza con atender solo la cuestión laboral; también es necesario revisar la carga impositiva, mejorar el acceso al crédito, analizar las tarifas y generar condiciones para que las pymes puedan seguir funcionando. Son varios factores que hoy están presionando al sector al mismo tiempo”, concluyó

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