En mayo de 2026, las empleadas domésticas continúan con los mismos valores salariales debido a la ausencia de un nuevo acuerdo paritario. Esta situación obliga a los empleadores a respetar las escalas vigentes sin modificaciones, garantizando que ningún sueldo se ubique por debajo de los mínimos establecidos. En este contexto, cumplir con las obligaciones legales no solo es fundamental para proteger los derechos laborales, sino también para evitar sanciones económicas y conflictos judiciales.
El régimen de casas particulares establece reglas claras: registrar la relación laboral, abonar el salario en tiempo y forma, realizar los aportes mensuales y entregar los recibos correspondientes. Estas condiciones constituyen la base del vínculo formal y son exigibles en todo el país, independientemente de la modalidad de contratación.
Además, si bien existe la posibilidad de pagar montos superiores, los empleadores no pueden en ningún caso liquidar haberes por debajo de las escalas oficiales. Este piso salarial sigue siendo obligatorio y actúa como referencia para cualquier tipo de jornada laboral.
Salarios vigentes sin cambios en mayo
Durante mayo, las empleadas domésticas perciben los mismos valores que en los meses anteriores. Para el caso de tareas generales, el salario mínimo con retiro se ubica en $3.348,37 por hora y $410.773,52 mensuales. En la modalidad sin retiro, asciende a $3.599,86 por hora y $455.160,14 por mes.
En cuanto al cuidado de personas, los montos son superiores: con retiro, el valor es de $3.599,86 por hora y $455.160,14 mensuales, mientras que sin retiro alcanza los $4.012,14 por hora y $505.578,34 por mes. Estas cifras funcionan como base obligatoria en todo el territorio nacional.
Es importante remarcar que estos valores pueden incrementarse según acuerdos particulares, pero nunca reducirse. La normativa vigente busca garantizar condiciones mínimas de equidad para todas las trabajadoras del sector.
Cómo se calcula el sueldo según la jornada
El cálculo del salario de las empleadas domésticas varía según la carga horaria semanal. Cuando el trabajo es menor a 24 horas semanales, se toma como referencia el valor por hora. En jornadas intermedias, se realiza una proporcionalidad respecto del salario mensual.
Para quienes cumplen jornadas completas, corresponde directamente el pago del salario mensual de la categoría. Esta diferenciación permite adaptar el esquema de remuneración a las distintas modalidades de trabajo existentes dentro del sector.
A su vez, el empleador debe contemplar todos los conceptos adicionales que puedan corresponder, respetando siempre la normativa vigente.
Aportes, extras y obligaciones legales
Además del salario, las empleadas domésticas deben contar con aportes mensuales obligatorios que incluyen jubilación, obra social y ART. Estos pagos se realizan a mes vencido, generalmente hasta el día 10, y son esenciales para garantizar cobertura médica y protección ante accidentes laborales.
Para jornadas de 16 horas semanales o más, el monto total ronda los $37.884,95, con valores menores en casos de menor carga horaria. A esto se suman adicionales como la antigüedad, que incrementa el salario en un 1% por cada año trabajado, y el plus por zona desfavorable, que puede alcanzar el 30%.
También deben incluirse conceptos como el aguinaldo y las vacaciones, los cuales forman parte del esquema integral de derechos laborales.
Finalmente, entre las principales obligaciones del empleador se destacan: registrar la relación laboral, pagar el salario correspondiente, realizar los aportes, entregar recibos y respetar licencias y beneficios. Cumplir con estas condiciones no solo asegura el respeto por los derechos de las trabajadoras, sino que también previene sanciones y conflictos legales en un sector clave del empleo en Argentina.