REDACCIÓN ELONCE
El Viejo Almacén Sauer cumplirá 131 años y la celebración volverá a reunir, el próximo 4 de octubre en Colonia Yeruá, las tradiciones danesas y criollas que marcaron su historia. Belén Sauer, cuarta generación de la familia, visitó La Cocina del Once y reconstruyó el recorrido de sus antepasados desde Dinamarca hasta Entre Ríos.
Entre recetas y recuerdos familiares, hubo un objeto que concentró buena parte de esa historia: un antiguo atlas de 1886, encuadernado en tela y con las marcas inevitables del paso del tiempo. Según contó Sauer, perteneció a su tatarabuelo Federico Cristian Sauer y llegó desde Dinamarca en el mismo viaje que inició la historia familiar en Argentina.
“Este es el atlas que trajo mi tatarabuelo Federico Cristian Sauer. Lo trajeron en el barco desde Dinamarca. Esto es de 1886. Está en tela y está manchado, por supuesto, por los años que tiene”, relató mientras mostraba el ejemplar en Elonce.
Un atlas que cruzó el océano desde Dinamarca
La familia conserva una hipótesis sobre el papel que aquel libro pudo haber cumplido durante la travesía. “Nosotros pensamos que esto llegó como guía en el barco cuando vinieron hasta acá”, explicó Sauer a Elonce. Más de un siglo después, el atlas permaneció como uno de los testimonios materiales de aquella migración.
La entrevistada contó que pertenece a “la cuarta generación de la familia Sauer” y recordó que sus antepasados arribaron a la Argentina en 1889. “Vinieron a probar suerte”, resumió sobre una experiencia compartida por numerosas familias inmigrantes que posteriormente encontraron en Entre Ríos un lugar donde establecerse.
“Llegaron de una lejana Dinamarca a probar suerte a Buenos Aires, trabajaron en el puerto, mi bisabuelo trabajó en Quilmes y luego el destino era Entre Ríos”, recordó. El recorrido finalmente los condujo hasta Colonia Yeruá, en el departamento Concordia.
De una antigua pulpería al Viejo Almacén Sauer
Allí comenzó la historia del establecimiento que continúa ligado a la familia. Los inmigrantes adquirieron una antigua pulpería que se encontraba abandonada y la transformaron en el espacio que atravesaría más de un siglo de cambios sociales y familiares.
“Compraron una pulpería antigua que estaba abandonada en Colonia Yeruá y el 1 de octubre de 1895 fundaron el Viejo Almacén Sauer”, relató Belén. Aquella fecha quedó incorporada a la memoria de las generaciones posteriores.
La descendiente destacó especialmente la continuidad del establecimiento. “Hoy continúa trabajando como el primer día”, expresó a Elonce. Esa permanencia será el centro del aniversario que se desarrollará el 4 de octubre y que buscará recuperar no solamente las raíces danesas, sino también la tradición criolla vinculada con la historia del lugar.
Una celebración de “abrazos, encuentros y raíces”
Las actividades comenzarán a las 10 y contemplarán espectáculos en vivo, música, danzas y diferentes expresiones culturales. Uno de los momentos destacados será la presentación, por primera vez, de una delegación danesa.
“Va a haber cinco shows en vivo, vamos a presentar la delegación danesa por primera vez y la delegación criolla, que fueron los pilares del almacén para su continuación”, adelantó Sauer sobre la programación prevista para el aniversario.
Para la entrevistada, sin embargo, el sentido de la celebración excederá la propuesta artística. “El festejo es hermoso, como yo siempre digo, de muchos abrazos, de muchos encuentros, de raíces, porque vamos a celebrar los 131 años de trayectoria”, afirmó.
El homenaje a dos tradiciones
La presencia conjunta de las delegaciones danesa y criolla buscará representar las dos vertientes que confluyeron en la historia del almacén. Por un lado, la cultura que aquellos inmigrantes llevaron consigo desde Europa; por otro, las costumbres de los gauchos y trabajadores rurales que formaron parte de la vida cotidiana de las colonias entrerrianas.
“Va a ser un momento muy emotivo, así que no se lo pueden perder”, anticipó Sauer al dialogar con Elonce. Para ella, el encuentro tendrá una característica particular: “Es un evento distinto al resto porque es un evento de memoria”.
Esa memoria también apareció en La Cocina del Once a través de los sabores. Sauer preparó recetas vinculadas con la tradición familiar danesa, entre ellas bocadillos, Frikadellen con salsa cremosa y Æblekage, un postre elaborado a base de manzanas.
Una historia familiar que continúa
Las preparaciones permitieron unir dos dimensiones de una misma historia: las recetas transmitidas entre generaciones y los objetos familiares que sobrevivieron al paso del tiempo. Sobre la mesa, aquel atlas de 1886 volvió tangible un viaje realizado hace más de un siglo.
Sauer vinculó la experiencia de sus antepasados con la de tantas familias que construyeron su historia a partir de procesos migratorios. “Creo que todas las personas nos identificamos con los inmigrantes. Todos venimos de algún europeo, de algún gringo, como yo siempre digo”, expresó.
A 131 años de la fundación del Viejo Almacén Sauer, la celebración buscará precisamente volver sobre ese recorrido. “Creo que es un momento para reencontrarnos”, concluyó Belén. Entre el atlas que cruzó el océano, las recetas conservadas en las mesas familiares y un almacén que todavía permanece abierto, la historia iniciada por aquellos inmigrantes daneses continúa atravesando generaciones.