<b>El profesor Jirafales estuvo por última vez en Paraná en el invierno de 2005. Había llegado a la capital entrerriana junto al circo con el que recorría Latinoamérica. </b>
Ya entonces, Rubén Aguirre manifestaba una salud débil por sus problemas de presión arterial, diabetes y luego, un accidente de tránsito no sólo afectó su movilidad sino también su economía que lo dejó al límite de las carencias.
<b>En suelo paranaense comentó que su familia no estaba de acuerdo con sus giras artísticas pero que, contrariamente, él no podía despegarse del legendario profesor que marcó la infancia de varias generaciones de latinoamericanos. </b>
El paso de los años fue desdibujando la estampa de aquel esbelto profesor que enamoró a Doña Florinda y que enseñaba a los niños de la Vecindad del Chavo del 8 y aquel 2005, se mostró más corpulento y canoso que antaño.
Sin embargo, su vozarrón inconfundible, su sonrisa y picardía se mantenía intacta y quedará en la memoria de quienes guardarán en el álbum de los recuerdos la figura del Profesor Jirafales.