REDACCIÓN ELONCE
La llegada de El Niño pone en alerta al campo entrerriano ante la posibilidad de períodos con abundantes precipitaciones, especialmente por el impacto que el exceso de agua podría provocar sobre cultivos como el trigo y el girasol. Referentes de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y del INTA analizaron ante Elonce la situación actual y las medidas que deberían adoptarse para reducir riesgos.
El análisis se produjo durante la presentación de la primera Fiesta Provincial del Trigo, que se desarrollará del 15 al 17 de octubre en Valle María. Allí, los especialistas señalaron que actualmente los cultivos presentan buenas condiciones, aunque advirtieron sobre los antecedentes que dejaron otros ciclos caracterizados por abundantes lluvias.
“Los cultivos se ven lindos. Habitualmente los años Niño en la provincia nos va bien”, señaló Diego Camuñas, presidente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos al ser consultado sobre el panorama productivo.
El antecedente que preocupa a los productores
Al analizar experiencias anteriores, recordaron particularmente lo sucedido en 2016, cuando el exceso de precipitaciones terminó afectando tanto los rendimientos como la calidad de la producción.
“En el 2016 tuvimos quizás el mayor problema, que veníamos de Niño sobre Niño y tuvimos problemas con la calidad, con los rendimientos, no se pudo trillar. Esperemos que este año no suceda”, expresó.
En ese contexto, indicó que no todos los cultivos responden de la misma manera frente al exceso hídrico. “Uno de los que más sufre el agua es el trigo y el girasol”, dijo.
La situación podría influir, además, sobre las decisiones de siembra. Según señalaron, ante un escenario con mayores precipitaciones, parte de los productores podría inclinarse hacia otros cultivos: “Por eso el productor se va a tirar más para producir maíz y eso puede venir bien a la provincia porque aumenta todo lo que es rendimiento”.
Cómo está distribuida la producción
Camuñas explicó que la conformación de la superficie agrícola entrerriana cambia de acuerdo con la planificación, las rotaciones y el manejo de los suelos.
“Se va cambiando bastante por el tema del manejo del suelo, de cómo viene la rotación. Habitualmente en Entre Ríos se hace trigo como cultivo de primera y soja de segunda”, detalló.
Asimismo, destacó el crecimiento que experimentó el cereal durante los últimos años y reconoció que el trigo “pasó a ser uno de los principales cultivos”. En cuanto a la superficie implantada, anticipó que los primeros relevamientos mostraban una leve reducción respecto de la campaña anterior, en parte porque una mayor cantidad de lotes fue reservada para el maíz.
Las recomendaciones del INTA ante El Niño
Por su parte, Jorge Gvozdenovich, referente del INTA, explicó a Elonce que el organismo trabaja junto con otras instituciones en la elaboración de recomendaciones destinadas tanto a la agricultura como a la ganadería.
“Estamos sacando muchos boletines en conjunto con las instituciones, de cómo afrontar el tema”, explicó. Entre los aspectos que deberían observarse mencionó la rotación de cultivos, la conservación del suelo y el estado de la infraestructura destinada a conducir el agua.
En ese sentido, recomendó “revisar las terrazas, canales, colectores, ver el tránsito de maquinaria”, entre otras acciones preventivas que permitan afrontar un eventual período de precipitaciones persistentes.
Gvozdenovich remarcó que la prevención resulta especialmente importante cuando las precipitaciones se acumulan durante períodos prolongados.
“Estamos sacando publicaciones de cómo tener precaución ante un efecto de esto que venga muy llovedor, y el suelo no alcanza a drenar”, advirtió el especialista.
El referente del INTA señaló que las recomendaciones no deberían limitarse únicamente a los establecimientos agropecuarios. Un exceso de agua en los campos también puede repercutir sobre localidades y comunas vinculadas directamente con las áreas rurales.
“Mucha parte del agua viene de los campos”, recordó al plantear la necesidad de que municipios y comunas también contemplen medidas preventivas ante escenarios de abundantes precipitaciones.
Así, mientras los cultivos entrerrianos muestran actualmente un buen desarrollo, los especialistas mantienen la atención puesta sobre la evolución de las condiciones meteorológicas y remarcan la importancia de anticiparse a los posibles efectos de El Niño mediante el manejo del suelo, la planificación productiva y el mantenimiento de los sistemas de drenaje. Elonce.com