Un fuerte temporal de lluvias y viento golpeó a gran parte de Chile y dejó a cerca de medio millón de personas sin suministro eléctrico. El sistema frontal afecta principalmente a la zona centro-sur del país, donde también se registraron daños en viviendas, interrupciones de rutas y evacuaciones preventivas.
La emergencia alcanza a diez de las 16 regiones chilenas. Biobío y La Araucanía se encuentran entre las zonas más afectadas por los cortes de energía, luego de varias horas de precipitaciones intensas y fuertes ráfagas que provocaron la caída de árboles, postes y tendidos eléctricos.
El Gobierno comenzó a distribuir parte de las viviendas de emergencia almacenadas en los centros de producción. El operativo busca asistir a las familias cuyas casas sufrieron daños durante el avance del fenómeno climático.
El Niño intensificó las lluvias en Chile
El temporal se desarrolla en un escenario marcado por el fenómeno El Niño, asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. La Dirección Meteorológica había anticipado para este trimestre precipitaciones superiores a los valores habituales en gran parte del territorio de Chile.
Además, el sistema frontal fue vinculado con un río atmosférico de alta intensidad, capaz de transportar grandes cantidades de humedad. Las autoridades advirtieron que las lluvias, los vientos, la nieve y las marejadas podrían continuar durante varios días.
Las condiciones adversas también afectaron al transporte. Un vuelo comercial debió regresar a Santiago después de no poder aterrizar en Concepción, donde se registraron ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora.
Temor por el desborde de los ríos
Las autoridades mantienen una vigilancia especial sobre los cauces del Curanilahue y el Pichilo, en la región del Biobío. Ante el aumento del nivel del agua, se pidió a la población no acercarse a las riberas y respetar las instrucciones de evacuación.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres ordenó desalojar diferentes sectores costeros y zonas expuestas a inundaciones o marejadas. El frente también provocó cortes de caminos, caída de techos y daños en cientos de viviendas de Chile.
La Dirección Meteorológica emitió alarmas y alertas por precipitaciones, viento y saturación de los suelos. Las regiones centrales de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana figuran entre los sectores bajo mayor vigilancia por el riesgo de anegamientos, crecidas y desprendimientos.
Suspendieron las clases por la emergencia
Como medida preventiva, el Gobierno suspendió las clases en varias regiones, entre ellas Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía. También recomendó evitar desplazamientos innecesarios mientras continúen las condiciones más intensas.
El presidente José Antonio Kast afirmó que los fenómenos climáticos no pueden detenerse, pero remarcó la importancia de anticiparse y disponer los recursos necesarios para responder ante sus consecuencias.
Mientras continúan los operativos de emergencia, los equipos técnicos trabajan para restablecer el suministro eléctrico y evaluar los daños. Las autoridades de Chile insistieron en seguir únicamente la información oficial y mantenerse alejados de ríos, postes caídos y sectores con riesgo de inundación.