El mar avanzó sobre las calles de Monte Hermoso este lunes, en medio de una alerta naranja por fuertes vientos que alcanzó a diferentes localidades de la Costa Atlántica. El agua superó la zona de playa, llegó a la costanera e ingresó hasta mitad de cuadra en algunos sectores residenciales.
El fenómeno se produjo por la combinación de la pleamar, el elevado nivel del mar y ráfagas intensas provenientes del sudoeste. Durante las horas de mayor impacto, la crecida depositó arena, espuma y agua sobre la calzada, además de ocasionar daños en diferentes estructuras ubicadas sobre el frente marítimo.
Una de las zonas más afectadas fue la calle Río Negro, donde el agua superó las defensas naturales y alcanzó sectores urbanizados. También se registraron roturas en pasarelas de madera y daños materiales, aunque no se informó sobre personas heridas.
La pleamar coincidió con ráfagas de hasta 90 km/h
El intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, explicó que la crecida coincidió con el momento de mayor altura de la marea y con un frente costero debilitado por temporales anteriores.
“Se nos juntó el viento fuerte con la pleamar, en un frente costero que está bastante débil después de la ciclogénesis”, señaló el jefe comunal al describir la situación.
El funcionario recordó que la costa perdió parte del talud de arena que funcionaba como una defensa natural frente al avance del agua. Aunque fueron trasladados más de 1.600 camiones con arena hacia el sector costero, la magnitud de la erosión hizo que la protección todavía fuera insuficiente ante nuevas crecidas.
Suspendieron clases y actividades
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta naranja para toda la Costa Atlántica debido a la presencia de vientos del oeste que rotaron hacia el sudoeste, con velocidades estimadas entre 40 y 60 kilómetros por hora.
El organismo advirtió que las ráfagas podían alcanzar los 90 km/h. Durante el mediodía ya se habían registrado mediciones cercanas a los 80 km/h en distintos puntos de la región.
Ante esas condiciones, el municipio resolvió suspender todas las actividades deportivas y culturales previstas para la jornada, tanto en espacios abiertos como cerrados. La medida fue adoptada de manera preventiva para evitar la circulación de personas durante las horas de mayor intensidad del temporal.
La Jefatura Distrital de Educación también suspendió las actividades presenciales correspondientes a los turnos tarde y noche en todos los niveles y modalidades educativas del distrito.
El temporal afectó otras ciudades costeras
En Mar del Plata, el fuerte oleaje también avanzó sobre la playa y golpeó especialmente al balneario Rilancó, ubicado a la altura del kilómetro 32 de la Ruta Provincial 11.
El temporal provocó la caída de árboles y postes, además de distintos daños materiales. Hasta la tarde del lunes no se habían reportado personas heridas. Debido a las ráfagas, el municipio suspendió las clases de los turnos tarde y vespertino, junto con actividades terciarias, universitarias y deportivas.
Las consecuencias también alcanzaron a Necochea y Quequén, donde se suspendieron las clases y varias personas debieron ser evacuadas por la crecida del río.
En ambas localidades se registraron postes y cables caídos, mientras que un corte de energía afectó viviendas y comercios. La interrupción del suministro también dejó semáforos fuera de funcionamiento en distintos puntos de la zona urbana.