REDACCIÓN ELONCE
El aumento del kilo de papa en Paraná se convirtió en una de las principales preocupaciones de consumidores y comerciantes, luego de que el valor del producto prácticamente se duplicara en menos de dos semanas, afectando un alimento básico y de consumo diario en los hogares.
En una recorrida por una verdulería de la ciudad, Lisandro, comerciante del rubro, confirmó el fuerte incremento y explicó los factores que influyeron en la suba. “Sí. Aumentó la papa, el doble aproximadamente, tal vez, más”, señaló en diálogo con Elonce.
El verdulero explicó que el fenómeno no responde a una sola causa, sino a una combinación de variables que suelen repetirse en el mercado frutihortícola. “Como cualquier otro producto: los costos de producción y todo lo demás”, relató.
Clima, recambio productivo y desabastecimiento
Entre los principales motivos del incremento, Lisandro apuntó al factor climático y al recambio de zonas productivas. “La papa tiene condimento, digamos, por ahí también el recambio de lugar o zona de producción. Y hay un factor que siempre está presente, que es el climático”, explicó a Elonce.
Según indicó, las lluvias o la previsión de mal tiempo en las regiones productoras generan temores de desabastecimiento, lo que impacta directamente en los precios. “Generalmente cuando llueve en zona de producción o hay previsibilidad de mal tiempo por tema de desabastecimiento, la papa sube”, afirmó.
Actualmente, el valor se mantiene estable desde hace poco más de una semana. “Hace una semana y piquito que está firme y parece que va a quedar ahí. Calculo que unos días más, por lo menos eso es lo que se habla”, sostuvo, aunque aclaró que no existen certezas absolutas en el mercado.
Cuánto cuesta hoy la papa
En cuanto a los valores actuales, el comerciante detalló que una bolsa de papa se ubica entre los 14.000 y 15.000 pesos. “Dependiendo la calidad, la cantidad y otros factores, pero promedio una bolsa anda en ese precio”, precisó.
En referencia
El contraste con semanas anteriores es marcado. “Semanas atrás se conseguía mucho más barata, alrededor de 6 o 7 mil pesos y, claro, se siente porque es un insumo que la gente consume muchísimo y siempre está presente”, explicó.
La papa forma parte de la canasta básica y es uno de los productos más utilizados en la cocina diaria, lo que amplifica el impacto de la suba en el bolsillo de los consumidores.
Principales zonas de producción
Lisandro explicó que Argentina cuenta con diversas zonas productivas, lo que en otros momentos permitió amortiguar los aumentos. Sin embargo, actualmente la producción se concentra principalmente en dos provincias. “Creo que hoy la zona más fuerte es Córdoba y San Luis, con papa blanca”, detalló.
Además, mencionó que se está dando un recambio hacia otras variedades. “También creo que se está dando el recambio hacia la papa negra, la otra variedad. Eso también hace que el valor influya y el costo cambie”, señaló.
Este proceso de transición productiva también incide en los precios finales, especialmente en contextos de menor oferta.
El antecedente de un año crítico para los productores
El comerciante recordó que el aumento actual también está vinculado a lo ocurrido el año pasado, cuando los precios fueron extremadamente bajos. “Viene de un año anterior malo para la producción de papa, donde hubo mucha producción y los valores eran irrisorios”, explicó.
Según indicó, en ese período una bolsa de papa llegó a valer entre 3.000 y 4.000 pesos puesta en destino. “El productor perdió mucho y creo que eso no se vuelve a repetir. El productor tomó nota”, afirmó.
Este antecedente explicaría, en parte, la firmeza actual de los precios y la menor predisposición a vender por debajo de ciertos valores.
El impacto en los consumidores
A pesar del fuerte aumento, la papa sigue vendiéndose. “La gente se sorprende porque la papa es lo básico, lo que todos consumimos, pero llevan igual”, explicó Lisandro.
Sin embargo, reconoció un cambio en el comportamiento de compra. “Llevan un poco menos. Tal vez no vendemos tantas bolsas, pero es infaltable”, sostuvo.
El comerciante destacó que esa demanda constante también contribuye a sostener los precios. “Es un producto que la gente nunca va a dejar de consumir”, remarcó.
Cambios en el consumo por el calor
El contexto climático también influye en las elecciones alimentarias. “Hay que ser valiente para prender el horno en este verano”, bromeó Lisandro, al explicar que muchos consumidores optan por comidas más livianas.
En ese sentido, las verduras para ensaladas ganaron protagonismo. “La buena opción y además saludable siempre es la ensalada: lechuga y tomate”, indicó.
La lechuga, según explicó, bajó su precio, mientras que el tomate registró una leve suba, dijo a Elonce. A estos productos se suman repollo, rúcula y zanahoria, que también muestran alta demanda, aunque algunos con incrementos recientes.
Promociones para sostener las ventas
Frente al contexto inflacionario, las verdulerías apelan a distintas estrategias para sostener el consumo. “Tenemos promociones, descuentos en efectivo y con tarjetas bancarias”, explicó Lisandro a Elonce.
“Siempre tratamos de dar algo para que se vayan con algún descuento o promoción y puedan volver”, añadió, al señalar que el desafío es diario. “Le damos batalla todos los días”, concluyó.
La suba del precio de la papa volvió a poner en evidencia la fragilidad del consumo básico frente a los vaivenes productivos, climáticos y económicos, en un escenario donde los alimentos esenciales siguen siendo una preocupación central para los hogares.