El dólar oficial anotó nueva caída consecutiva y se sostuvo por debajo de los $1.400 en una jornada atravesada por la volatilidad global tras los ataques en Medio Oriente, aunque el mercado cambiario local logró consolidar la tendencia bajista iniciada en febrero. La divisa borró las subas iniciales y cerró por segunda rueda consecutiva debajo de ese umbral clave.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio retrocedió $2 hasta los $1.395, ubicándose a un 15,5% del techo de la banda cambiaria establecida por el Gobierno nacional. El volumen operado en el segmento de contado superó los u$s366,1 millones, reflejando una rueda con importante participación.
El comportamiento del dólar oficial se dio luego de que en febrero registrara una baja del 3,5%, la mayor caída mensual en más de seis años y medio, ya que para encontrar un descenso similar es necesario remontarse a junio de 2019. De este modo, se extendió la “pax” cambiaria iniciada tras la modificación del sistema de bandas a comienzos de año.
Cotizaciones minoristas y mercado de futuros
En el mercado minorista, el dólar cerró a $1.417,21 para la venta, según el relevamiento de entidades financieras del Banco Central de la República Argentina. En tanto, en el Banco Nación la divisa finalizó a $1.415. El dólar tarjeta o turista se ubicó en $1.839,5.
Por su parte, los contratos de dólar futuro operaron con alzas de hasta 0,9%. El mercado “pricea” que el tipo de cambio mayorista alcanzará los $1.423 hacia fines de marzo. En la jornada se negociaron alrededor de u$s935 millones, evidenciando cobertura ante eventuales movimientos de corto plazo.
Entre las cotizaciones paralelas, el dólar contado con liquidación (CCL) avanzó hasta los $1.465,72, mientras que el MEP retrocedió a $1.418,61. El dólar blue, según el relevamiento en la city porteña, se vendió a $1.420.
Factores locales detrás del movimiento
El economista Nicolás Parreira, director de Asesoría Financiera, sostuvo que el movimiento de los últimos días no respondió a un shock externo ni a un cambio abrupto de expectativas. Según explicó, la señal provino del frente doméstico a partir de una combinación de menor absorción de pesos y caída de tasas cortas, lo que alteró de manera transitoria el equilibrio financiero.
Desde la consultora LCG coincidieron en que la demanda de provincias para pagos de deuda y la mayor liquidez en pesos, tras la decisión del Tesoro de no renovar la totalidad de los vencimientos, surgieron como factores que podrían explicar el freno temporal a la baja del tipo de cambio.
Si bien la semana pasada se observó un leve cambio de tendencia con un incremento del 1,5%, el balance mensual de febrero dejó la mayor contracción desde 2019, consolidando un escenario de relativa estabilidad cambiaria en comparación con la volatilidad de meses anteriores.
Compras del Banco Central y perspectivas
En paralelo, el Banco Central de la República Argentina mantuvo su presencia compradora en el Mercado Libre de Cambios. El viernes adquirió u$s31 millones, acumulando u$s300 millones en la semana y u$s1.555 millones a lo largo de febrero.
Desde LCG destacaron que, aunque las compras resultaron más moderadas que en semanas previas, la dinámica se sostuvo. “Compró a razón de u$s63 millones diarios, cuando en las tres semanas anteriores compraba u$s97 millones por día”, señalaron a Ámbito.
Hacia adelante, los analistas subrayaron que será clave observar la reacción del organismo monetario ante el ingreso de divisas por la cosecha gruesa. Diversos economistas consideraron que las exportaciones agropecuarias, que comenzarían a intensificarse este mes, podrían impulsar un nuevo piso para el tipo de cambio y reforzar la estabilidad en el mercado.
En un contexto internacional desafiante, el mercado local mostró capacidad para absorber tensiones externas y sostener la baja del dólar oficial, mientras los operadores monitorean de cerca la política monetaria y el flujo de divisas del sector agroexportador.