REDACCIÓN ELONCE
El Día de los Fieles Difuntos en Paraná se vive este lunes 2 de noviembre con visitas al Cementerio Municipal, ofrendas florales y momentos de oración. Desde las primeras horas de la mañana, vecinos se acercaron al lugar para recordar a sus seres queridos, en una jornada marcada por la emoción, la fe y los recuerdos.
Durante una recorrida de Elonce, se observó la llegada de familias con flores que se dirigían hacia las sepulturas de sus seres queridos. También hubo personas que se reunieron en las inmediaciones de la Cruz Mayor para participar de las oraciones.
Entre los testimonios recogidos, una madre compartió el profundo dolor que atraviesa desde hace 18 años, cuando perdió a su hija en un hecho ocurrido en la zona del rulo del puente de Paraná. La mujer explicó que cada 2 de noviembre regresa al cementerio, aunque aseguró que el recuerdo está presente durante todo el año.
El dolor de una madre que recuerda a su hija
"¿Qué va a significar? Un dolor impresionante. Pueden pasar 18 años, puede pasar toda una vida y el dolor va a estar siempre", expresó la mujer, visiblemente conmovida.
También contó que visita el lugar durante otras fechas significativas, especialmente el Día de la Madre. "No solamente hoy se recuerda, todos los días. Para el Día de la Madre acá estoy, ya que mi hija no puede estar conmigo, vengo yo", manifestó.
La mujer sostuvo que las celebraciones familiares cambiaron desde aquella pérdida. "Para las fiestas no se festeja, siempre hay uno que está faltando", relató, al describir cómo la ausencia de su hija continúa atravesando su vida cotidiana.
La fe como consuelo ante la pérdida
Otra de las visitantes fue Hilda, una integrante de la parroquia San Agustín, quien se acercó hasta la Cruz Mayor para participar de las oraciones por los difuntos.
"Significa un poco de tristeza porque nos recuerda a nuestros seres queridos, pero a la vez también paz, porque para nosotros los creyentes ellos están descansando junto a Dios", expresó ante Elonce.
La mujer, de casi 80 años, contó que mantiene la tradición de acercarse al cementerio cada 2 de noviembre. También recordó su participación en actividades religiosas, una tarea que debió interrumpir después de atravesar distintas pérdidas familiares.
Peregrinación, rosario y misa en el cementerio
Durante la mañana se realizó una peregrinación desde la parroquia San Agustín hasta el Cementerio Municipal. Los participantes se dirigieron hacia la Cruz Mayor, donde compartieron momentos de recogimiento y oración.
Para esta tarde está previsto el rezo del Santo Rosario a las 17:30, mientras que a las 18 horas se celebrará una misa en el Cementerio de la Santísima Trinidad, ubicado en calle Perú 675.