REDACCIÓN ELONCE
Detención de celador por abuso tras caso de alumna atrincherada. La detención de un celador por abuso sexual en el colegio Marcelino Blanco marcó un giro en el caso ocurrido en septiembre de 2025, cuando una adolescente de 14 años se atrincheró con un arma en la institución educativa de La Paz, Mendoza. La medida fue dispuesta por la Justicia luego de que la menor denunciara haber sido víctima de abusos dentro del establecimiento.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la detención se concretó tras entrevistas realizadas por profesionales del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), en las que la adolescente relató que el trabajador del colegio la había abusado. Las declaraciones surgieron en el marco de un episodio de crisis emocional.
La menor se encontraba bajo tratamiento psicológico desde el hecho ocurrido el 14 de septiembre del año pasado y recibía acompañamiento de dos profesionales ante un cuadro de bloqueo emocional. A partir de su testimonio, quedó relegada la hipótesis inicial de “grooming” que se había evaluado en un primer momento.
Cambio en la línea investigativa
Con la nueva declaración, los investigadores sospecharon que la adolescente habría acudido armada al colegio con la intención de buscar al celador señalado, quien ese día no se encontraba en funciones porque no estaba de turno. Este dato modificó de manera sustancial la interpretación de lo sucedido.
El episodio que conmocionó a la comunidad educativa ocurrió cuando la estudiante ingresó al establecimiento con una pistola calibre 9 milímetros perteneciente a su padre, oficial en la provincia de San Luis. En medio de la situación, efectuó tres disparos al aire dentro del edificio.
No se registraron personas heridas, aunque los alumnos permanecieron resguardados en las aulas mientras se desarrollaba el operativo de seguridad. Algunos compañeros manifestaron crisis de nervios y recibieron asistencia médica tras el incidente.
El operativo y la contención posterior
Luego de más de cinco horas de tensión, efectivos del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) lograron controlar la situación. La adolescente entregó el arma y fue trasladada a un hospital, donde permaneció internada junto a sus padres.
Durante el procedimiento, trascendió que la menor habría apuntado con la pistola hacia algunos compañeros, lo que profundizó la gravedad del hecho y activó los protocolos de intervención psicológica y judicial, publicó NA.
La causa continuaba bajo investigación judicial para determinar responsabilidades y avanzar en el proceso contra el celador detenido, mientras la adolescente seguía bajo seguimiento profesional. El caso generó un fuerte impacto en la comunidad educativa y reabrió el debate sobre los mecanismos de prevención y detección temprana de situaciones de abuso en ámbitos escolares.