Una marea humana de miles de fanáticos de Carlos "El Indio" Solari lo despiden este domingo al microestadio municipal "José María Gatica" dentro del Parque Domínico de Avellaneda. El velatorio del líder de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado comenzó a las 10, una hora antes de lo previsto ante una asistencia multitudinaria.
El gobierno bonaerense montó un importante operativo de seguridad en el lugar con 700 policías asignados, aunque no se descarta que se sumen más, incluso hasta 1500. Además, hay tres postas de emergencias, 17 ambulancias, 60 promotores de salud y los cuatro hospitales del distrito preparados ante cualquier contingencia. Esta tarde había seis kilómetros de cola para ingresar y la fila llegaba al Puente Pueyrredón.
Kilómetros de fila
A tres horas del inicio del velatorio del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la fila de fanáticos que esperan para despedirlo supera los seis kilómetros.
"La cola llega a puente Pueyrredón", indicó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, sobre la fila que comienza en el Parque Domínico, donde el cajón con el cuerpo del Indio Solari aguarda a que pasen a despedirlo.
Los organizadores calculan que cerca de un millón de personas podrían acercarse al predio a lo largo de la jornada, en una convocatoria que promete convertirse en una de las más multitudinarias de la historia cultural argentina.
El mensaje de la familia del Indio Solari por el velatorio
“La despedida al Indio ya comenzó. Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera, dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas”, expresó la familia del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Sobre la duración del velatorio masivo, aseguraron: “Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós”.
“Mientras se espera y se camina, nos cuidamos entre todos, sin distinciones, como siempre lo hemos hecho y él esperaba de nosotros”, recalcaron por los valores del Indio.
Última misa
Con el correr de las horas, los alrededores del predio fueron adquiriendo una imagen familiar para cualquier seguidor del Indio. Banderas llegadas desde todos los rincones del país, bombos, equipos de música, parrillas improvisadas sobre la vereda y grupos de familias y amigos compartiendo, en una escena que remite inevitablemente a las jornadas previas de los míticos recitales ricoteros.
Las canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sonaron durante toda la noche. Hubo abrazos, brindis, bailes y hasta pequeños pogos espontáneos cada vez que algún parlante hacía sonar clásicos como "Ji ji ji", "Juguetes perdidos" o "Un ángel para tu soledad". El dolor por la muerte del músico convive con una celebración colectiva de su legado, en un clima que muchos describen como la última misa ricotera.
Lágrimas y angustia
Las caras de angustia y las lágrimas de los fanáticos a la salida del velatorio, que se realizaba este domingo en el microestadio polideportivo Gatica, contrastaban con la energía de quienes aún hacían la fila para ingresar.
Emiliano, un fanático de Luján, expresó su emoción tras despedir los restos del Indio Solari. "Era fiesta hasta que ves ese pedazo de madera. Te pega una patada que te voltea", dijo en diálogo con TN.
"No pensé que me iba a pasar, pero ver ese pedazo de madera, que garrón...Salimos temprano de Luján en modo fiesta, pero recién cuando vimos el cajón...pensar que no lo tenés más, es muy fuerte. Se nos vino el mundo abajo".