La hermana de Luciano Emerí publicó una emotiva carta luego de que la Justicia resolviera prorrogar por 90 días la prisión preventiva de los acusados por el crimen del joven, hallado sin vida dentro de su automóvil incendiado el pasado 4 de febrero en la localidad entrerriana de Cerrito.
La medida fue dispuesta durante una audiencia realizada este viernes ante la jueza de Garantías Marina Barbagelata, quien hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal para extender la detención de los imputados mientras avanza la investigación judicial.
Los acusados son Lautaro Molaro y Juan Pablo Sotelo, ambos de 21 años, quienes permanecen alojados en la Unidad Penal Nº1 de Paraná mientras continúa el proceso por el homicidio.
Una carta cargada de dolor
Tras conocerse la resolución judicial, la hermana de la víctima difundió en redes sociales un extenso y sentido mensaje en el que recordó a su hermano y expresó el profundo dolor que atraviesa la familia.
“Ha pasado más de un mes y sigo esperando a que mi hermano y Kiba entren por la puerta, que todo esto haya sido una pesadilla. Sigo sin poder caer y entender qué fue lo que pasó… más bien, lo que está pasando”, escribió.
En su publicación también se refirió a la reacción de algunas personas frente al crimen y cuestionó las expresiones de quienes manifestaron compasión por los acusados.
“Es impactante cómo chicos de 21 años tomaron tal decisión y también el hecho de que haya algunas personas que la justifiquen. La falta de sensibilidad, de respeto y desinformación que hay. Nadie sabe lo que es, hasta que le toca estar desde este lado”, expresó.
El recuerdo de Luciano y su perro Kiba
En el mensaje, la joven describió a su hermano como un joven con proyectos y valores, y recordó el vínculo que tenía con su mascota.
“Solo mi familia y yo sabemos quién era Luciano, lo buena persona que era. Un joven estudiante con proyectos, con ganas de salir adelante, que no tenía maldad y siempre le daba una mano a quien lo necesitara. Gran amigo, hermano”, manifestó.
También evocó a Kiba, el perro que acompañaba al joven y que murió en el mismo episodio.
“Kiba era más que un perro, lo era todo para mí. Él era feliz con un paseo, con una comida, con unos mimos. Lo único que hacía era dar amor y felicidad”, escribió.
La joven aseguró que ambos “sufrieron, estuvieron solos, en el silencio y la oscuridad de la noche”, y lamentó que su familia deba afrontar ahora la ausencia de los dos.
Un mensaje de reflexión social
En otro tramo de la carta, la hermana de Luciano cuestionó las justificaciones que algunos realizaron respecto a los acusados y pidió reflexionar sobre la violencia y la falta de límites en la sociedad.
“He visto algunas personas comentando ‘pobres chicos, se arruinaron la vida’. Luciano no le arruinó la vida a nadie, nadie obligó a estos chicos a matar”, expresó.
Además, sostuvo que es necesario mirar las conductas que muchas veces se naturalizan desde la infancia.
“Deberíamos preguntarnos qué sociedad estamos construyendo. ¿Queremos normalizar que chicos de 21 años se junten a planificar cómo asesinar a alguien mientras toman mate?”, planteó.
La joven también cuestionó el silencio de quienes conocían el nivel de violencia de los acusados o tenían información sobre el hecho. “Todo aquel que sabía del nivel de violencia que tenían y calló, es cómplice. El silencio es complicidad”, sostuvo.
“La única vida que arruinaron fue la de Luciano”
En el cierre de su mensaje, la hermana de la víctima pidió no minimizar hechos de violencia ni justificar conductas que pueden derivar en delitos graves.
“Acá la única vida que arruinaron fue la de Luciano y la de Kiba, quienes tenían todo un futuro por delante”, escribió.
Y concluyó con un llamado a la sociedad: “Hoy fue Luciano y Kiba. Mañana puede ser tu hermano, tu hijo o tu perro”.