Las transferencias que se realizan en cuentas bancarias y billeteras virtuales continúan bajo el monitoreo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que cruza información para detectar diferencias entre los ingresos declarados y los fondos que circulan.
Desde el organismo señalaron que no existe un límite en la cantidad de operaciones mensuales. El análisis se centra en el dinero que se mueve y en si esos montos guardan relación con la situación fiscal del titular de la cuenta. “No hay un tope en la cantidad de transferencias, sino que lo que se analiza es el volumen total de dinero y su coherencia con los ingresos declarados”, indicaron según Ambito.
Para llevar adelante estos controles, bancos y billeteras digitales informan automáticamente ciertos movimientos, como depósitos, saldos o envíos de dinero que superan determinados valores. A partir de esos datos, ARCA puede detectar inconsistencias y avanzar con verificaciones.
Montos de referencia y alertas
En el caso de las transferencias, no hay una cifra única que active una investigación, pero sí valores orientativos que suelen generar alertas en el sistema.
Según se detalla, cuando los movimientos mensuales se acercan o superan los 200.000 o 400.000 pesos, dependiendo del tipo de cuenta, las entidades financieras reportan la información. Ese reporte no implica una sanción, sino un punto de partida para que el organismo analice la situación.
También influye el perfil del usuario. Una cuenta con actividad habitual y declarada no tiene el mismo comportamiento que otra que comienza a registrar ingresos elevados sin antecedentes, lo que puede derivar en controles más detallados.
Qué pasa si hay diferencias
Cuando las transferencias no coinciden con los ingresos informados, ARCA puede iniciar un proceso de verificación. En esa instancia, se solicita documentación que respalde el origen de los fondos.
Entre los comprobantes posibles se incluyen facturas, contratos u otros registros que permitan justificar el dinero recibido. Si la información es consistente, el trámite no avanza.
En cambio, si no se logra acreditar el origen, el organismo puede aplicar ajustes impositivos, multas o recategorizaciones. En algunos casos, esos montos pueden ser considerados ingresos no declarados.
Por eso, especialistas recomiendan mantener ordenada la información fiscal y evitar movimientos que no puedan ser respaldados, ya que el control no se centra en la cantidad de operaciones sino en la coherencia de los ingresos.