Economía Informe del sector ganadero

Consumo de carne cayó 13,8%: cómo impacta en provincias ganaderas como Entre Ríos

La caída del consumo de carne en Argentina se profundizó en el inicio de 2026, en un contexto de menor faena, suba de precios y menor oferta de hacienda. El escenario impacta en provincias ganaderas como Entre Ríos.

23 de Marzo de 2026
Consumo de carne cayó 13,8% y preocupa al sector. (Archivo).

REDACCIÓN ELONCE

El consumo de carne cayó 13,8% en Argentina durante el primer bimestre de 2026, en un contexto marcado por menor producción, suba de precios y caída de la actividad ganadera, según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra). El escenario impactó de lleno en Entre Ríos, donde la cadena cárnica tiene un peso central en la economía regional.

Durante febrero, la faena bovina alcanzó las 924.300 cabezas en todo el país, uno de los niveles más bajos de los últimos 47 años para ese mes. Si bien el dato mostró una leve mejora respecto a enero en términos desestacionalizados, se ubicó 10,7% por debajo del mismo período de 2025, lo que implicó una reducción de más de 110 mil animales.

 

En el acumulado del primer bimestre, la actividad también evidenció un retroceso significativo. Se faenaron 1,943 millones de vacunos, lo que representó una caída del 11,1% interanual. De ese total, el 78,5% correspondió a frigoríficos con habilitación sanitaria, en un escenario de fuerte concentración de la actividad en pocos establecimientos.

 

Menor faena y producción en descenso

 

La caída en la faena tuvo un correlato directo en la producción de carne. En febrero se produjeron 217 mil toneladas res con hueso, lo que significó una baja del 8,4% en comparación con el mismo mes del año pasado.

 

En tanto, entre enero y febrero la producción totalizó 457 mil toneladas, con una contracción del 9,1% interanual, equivalente a unas 45.500 toneladas menos. Este retroceso se vinculó principalmente a la menor disponibilidad de hacienda para faena.

Según el informe, el origen de esta situación se encuentra en los efectos acumulados de la sequía prolongada entre 2021 y 2024, sumados a inundaciones registradas durante 2024 y 2025. Estas condiciones climáticas provocaron una reducción del stock ganadero y una menor producción de terneros, lo que hoy impacta en toda la cadena.

 

Cambios en la composición de la faena

 

En cuanto a la composición, la faena de machos cayó un 12,2% interanual en febrero, mientras que la de hembras disminuyó un 8,9%. En números absolutos, se faenaron 480.800 machos y 443.550 hembras.

 

Como resultado, la participación de hembras en la faena total alcanzó el 48%, un nivel superior al registrado un año atrás. En el acumulado del primer bimestre, este indicador se ubicó en 47,7%, uno de los más altos de las últimas décadas.

Este dato es clave para el sector, ya que supera el umbral considerado compatible con la estabilidad del stock ganadero. En términos productivos, implica un proceso de liquidación de vientres que podría comprometer la recuperación futura del rodeo, con impacto directo en provincias como Entre Ríos.

 

Exportaciones en alza y nuevos mercados

 

En contraste con la caída del mercado interno, las exportaciones mostraron un desempeño positivo. En el primer bimestre del año, los envíos al exterior alcanzaron las 124 mil toneladas res con hueso, con un crecimiento del 6,6% interanual.

 

Durante enero, las exportaciones en toneladas peso producto sumaron 43.600 toneladas, lo que representó un aumento del 13,5% respecto al mismo mes de 2025. China se mantuvo como principal destino, con el 48,1% del total, aunque registró una leve caída en los volúmenes.

 

Sin embargo, ese descenso fue compensado por el crecimiento de otros mercados. Estados Unidos incrementó sus compras en un 156%, mientras que también se registraron subas en destinos como Israel, Alemania y Países Bajos.

 

Suba de precios y caída del consumo

 

El aumento de precios fue otro de los factores determinantes del escenario actual. En febrero, el valor de la hacienda en pie registró un incremento del 8,5% mensual y acumuló una suba interanual del 72,7%, con un promedio de 3.810 pesos por kilo vivo.

 

Este incremento se trasladó a los precios minoristas, donde el rubro carnes y derivados tuvo subas superiores al 7% mensual. Cortes como la paleta, el cuadril y la nalga registraron aumentos cercanos al 8%, mientras que el pollo entero subió incluso por encima de ese nivel.

 

En este contexto, el consumo de carne cayó 13,8%, con un total de 332.700 toneladas en el primer bimestre. A nivel per cápita, el consumo promedio de los últimos doce meses descendió a 47,3 kilos por habitante al año, lo que implicó una baja del 2,5%.

 

Impacto en Entre Ríos y perspectivas

 

El escenario nacional tuvo un impacto directo en Entre Ríos, donde la ganadería representa una actividad estratégica tanto en términos productivos como de empleo. La combinación de menor oferta de hacienda, suba de costos y caída del consumo configuró un panorama desafiante para el sector.

 

Además, la liquidación de vientres y la reducción del stock plantean interrogantes sobre la capacidad de recuperación en el mediano plazo. Este proceso podría afectar la disponibilidad futura de animales y, en consecuencia, la producción.

 

El panorama general reflejó una cadena cárnica en transición, con exportaciones en crecimiento pero con un mercado interno debilitado. Para Entre Ríos, estas tendencias no solo describen el presente, sino que también delinean los desafíos que deberá afrontar el sector en los próximos meses, en un contexto económico y productivo complejo.

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