Sociedad Una experiencia educativa y ambiental

Construyeron una réplica a escala humana de un nido de hornero en el Museo de Villa Elisa

La réplica de un nido de hornero mide cerca de 1,90 metros y fue realizada con barro, paja, arena y arcilla. Niños y adultos pueden ingresar a la estructura. El director del museo explicó a Elonce cómo surgió la iniciativa.

24 de Septiembre de 2026
Un nido de hornero gigante invita a conocer al ave nacional Elonce

REDACCIÓN ELONCE

Una réplica a escala humana de un nido de hornero fue construida en el parque del Museo Estancia El Porvenir, en Villa Elisa, mediante una técnica de bioconstrucción y con la participación de escuelas, vecinos y especialistas. La estructura mide aproximadamente 1,90 metros y puede ser recorrida por niños y adultos.

 

La iniciativa formó parte de un proyecto presentado ante la Fundación Williams para fortalecer la oferta educativa y recreativa del museo. La propuesta buscó destacar las aves y especies nativas presentes en el predio.

 

“La idea era generar una buena oferta dentro del parque recreativo y destacar las aves que tenemos aquí, que realmente son muchas”, explicó a Elonce el director del museo, Joel Ballay.

 

Un circuito dedicado a las aves

 

El proyecto incorporó tres intervenciones relacionadas con diferentes aves. La primera fue una escultura de un colibrí, tallada con motosierra por un artista local.

 

También se construyó un nido de cardenal al que pueden ingresar los niños. Esta estructura representa al ave provincial dentro de la propuesta educativa diseñada por el museo.

 

La tercera intervención fue la réplica del nido del hornero, reconocido como ave nacional argentina. Su construcción marcó la etapa final del proyecto.

Crearon una réplica de un nido de hornero que puede recorrerse por dentro.-

“Trabajamos con el ave local, que es el colibrí; el ave provincial, que es el cardenal, y el ave nacional, que es el hornero. Todo está vinculado con las propuestas educativas que llevamos adelante”, señaló Ballay.

 

El nuevo circuito se sumó al sendero sensorial inaugurado durante el año anterior, con el objetivo de ampliar las experiencias relacionadas con el patrimonio natural del establecimiento.

 

Cómo construyeron el nido gigante

 

La réplica fue realizada mediante bioconstrucción, una técnica basada en la utilización de materiales naturales. Para levantar la estructura se emplearon barro, paja, agua, arena y arcilla.

 

El equipo del museo recibió el asesoramiento de un bioconstructor y de una arquitecta especializada. Ambos orientaron el proceso de preparación de la tierra, la mezcla de los materiales y la conformación de las paredes.

Construyeron una réplica a escala humana de un nido de hornero

“Primero se trabaja con la tierra negra, que se tiene que asentar y humedecer. Después se realiza una mezcla particular para poder alcanzar este resultado”, explicó el director.

 

Ballay recordó que una técnica similar fue utilizada históricamente para construir ranchos de barro. Actualmente volvió a cobrar relevancia por su carácter ecológico y su aplicación en viviendas y otras edificaciones.

 

La comunidad participó de la obra

 

Una de las particularidades del proyecto fue su construcción colectiva. El museo convocó a la comunidad, a las instituciones educativas y a los vecinos para participar de las diferentes etapas.

 

Estudiantes de casi todas las escuelas de Villa Elisa se sumaron a la iniciativa. También colaboraron familias y personas interesadas en conocer la técnica.

Construyeron una réplica de un nido de hornero gigante en el museo de Villa Elisa.-

“El proyecto fue construido junto con la comunidad. Se fueron sumando escuelas y muchos vecinos. Demoramos varios meses, pero pudimos hacerlo y realmente quedó muy lindo”, destacó Ballay.

 

La participación permitió que los alumnos conocieran la forma en que el hornero construye su hogar y experimentaran con los materiales naturales utilizados en la réplica.

 

Una experiencia para recorrer por dentro

 

Aunque la inauguración oficial todavía no se realizó, los visitantes ya pueden acercarse, observar la estructura e ingresar a su interior.

 

El museo trabajaba en la parquización del espacio que rodea al nido antes de presentar formalmente la nueva propuesta. No obstante, durante los fines de semana numerosas familias de la región comenzaron a conocerla.

 

“Pueden ingresar tanto los grandes como los chicos. Respetamos la forma de la casita del hornero y la experiencia llama muchísimo la atención”, comentó el director.

Ballay sostuvo que el objetivo central fue generar una experiencia directa, especialmente para los niños. La dimensión de la obra les permite observar desde adentro la forma característica del nido.

 

“Queríamos generar una experiencia. A los chicos les interesa mucho, pero también se acercan personas adultas que preguntan por la técnica y por el proceso de construcción”, agregó.

 

Patrimonio cultural y natural

 

El Museo Estancia El Porvenir funciona en el casco de la estancia que dio origen a Villa Elisa. La edificación tiene alrededor de 140 años y conserva parte de la historia vinculada con la fundación y el desarrollo de la localidad.

 

Además de su patrimonio cultural, el establecimiento cuenta con un parque de dos hectáreas donde se desarrollan actividades educativas y recreativas relacionadas con la naturaleza.

 

En ese espacio se encuentran el sendero sensorial, las representaciones de las aves y distintas especies vegetales nativas. La propuesta apunta a que los visitantes recorran el lugar y conozcan tanto la historia como la biodiversidad regional.

 

El museo abre todos los días, excepto los martes, jornada destinada a tareas internas de conservación y limpieza. Los horarios de visita son de 10 a 13 y, durante esta temporada, de 16 a 19.

 

“Invitamos a conocer el patrimonio cultural del museo, pero también el patrimonio natural que forma este parque y todas las propuestas que venimos realizando”, concluyó Ballay ante Elonce.

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