La autopsia realizada al cuerpo del niño de ocho años hallado muerto en Santa Ana, Misiones, confirmó que falleció a causa de una herida punzocortante en el cuello. El resultado fue incorporado a la causa que investiga un presunto homicidio agravado por el vínculo, por el que su madre permanece detenida.
La víctima fue identificada como Ilan Mareco Vázquez y fue encontrada sin vida el lunes en una vivienda del barrio Nueva Ciudad del Este. Según informaron fuentes vinculadas a la investigación, la lesión constatada durante el estudio forense fue la que provocó su muerte.
El caso comenzó a investigarse después de un llamado al 911 que alertó sobre una situación de extrema gravedad en el domicilio familiar. Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron al menor sobre una cama y, en la misma habitación, a su madre con heridas cortantes en el cuello.
La madre permanece detenida
La mujer, de 30 años, fue trasladada al Hospital Escuela Ramón Madariaga de Posadas. Las lesiones que presentaba serían autoinfligidas, de acuerdo con las primeras actuaciones incorporadas al expediente.
Tras recibir el alta médica, quedó detenida por orden judicial y bajo investigación por el presunto crimen de su hijo. La causa continúa con distintas medidas destinadas a reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda.
Los investigadores también analizan antecedentes policiales y judiciales relacionados con el entorno familiar. Entre ellos aparecen denuncias recíprocas por conflictos de convivencia y hechos de violencia entre la pareja.
Los testimonios incorporados a la causa
El padre del niño sostuvo públicamente que cuatro días antes del hecho había denunciado una agresión por parte de su expareja. También afirmó que existía una medida de restricción y que una actuación judicial debía resolverse el mismo lunes en que ocurrió el crimen.
Según su relato, el trámite había quedado pendiente por el feriado. Además, pidió que la acusada permanezca detenida mientras avanza el proceso y se determina su responsabilidad.
Una tía del menor declaró, por su parte, que la mujer ejercía violencia de manera habitual contra sus hijos y que había abandonado un tratamiento psiquiátrico indicado con anterioridad. Esas afirmaciones también serán evaluadas dentro de la investigación.
Las pericias que restan realizar
La Justicia ordenó pericias psicológicas y psiquiátricas para determinar el estado de salud mental de la acusada. Esos estudios serán relevantes para establecer su situación procesal y definir si comprendía la criminalidad de sus actos.
Los investigadores aclararon que la posible existencia de un trastorno no puede darse por acreditada únicamente a partir de testimonios. La conclusión dependerá de las evaluaciones profesionales y de los demás elementos reunidos.
Con la causa de muerte ya establecida, la investigación continuará con el análisis de las pericias realizadas en la vivienda, los testimonios y los antecedentes familiares. La Justicia deberá reconstruir la secuencia completa y determinar las responsabilidades por la muerte del niño.