Un crucero con más de 1.700 personas a bordo fue confinado en el puerto de Burdeos, en Francia, ante un presunto brote de gastroenteritis que ya afectó a cerca de 50 pasajeros y tripulantes. La situación tomó mayor relevancia luego del fallecimiento de un hombre de 90 años durante el viaje.
La embarcación pertenece a la empresa Ambassador Cruise Line y transportaba a 1.233 pasajeros, en su mayoría provenientes del Reino Unido e Irlanda, además de los miembros de la tripulación. El barco había partido desde las islas Shetland y realizó escalas en Belfast, Liverpool y Brest antes de arribar al puerto francés.
Investigan el origen del brote
Según informaron autoridades sanitarias francesas, las primeras pruebas realizadas a bordo no detectaron la presencia de norovirus, aunque continúan los análisis en laboratorios del hospital de Burdeos para confirmar el origen del cuadro.
Entre los afectados se registraron síntomas compatibles con gastroenteritis viral, como vómitos, diarrea, náuseas y dolores abdominales. El mayor número de casos se produjo el 11 de mayo, mientras el crucero permanecía en la ciudad francesa de Brest.
Las autoridades no descartaron que el brote pudiera tener un origen alimentario. De hecho, el consumo de mariscos o alimentos contaminados es una de las principales vías de transmisión del virus.
Qué es el norovirus
El norovirus pertenece a la familia Caliciviridae y es una de las causas más frecuentes de gastroenteritis aguda en el mundo. Se transmite con facilidad en ambientes cerrados o de convivencia masiva, como hospitales, residencias y cruceros.
Especialistas indicaron que el virus puede contagiarse mediante contacto directo con personas infectadas, superficies contaminadas o alimentos manipulados sin las medidas sanitarias adecuadas. Además, una persona puede transmitirlo incluso antes de presentar síntomas y durante varios días después de recuperarse.
Desde la empresa de cruceros aseguraron que activaron protocolos reforzados de limpieza y prevención sanitaria apenas se detectaron los primeros casos. Mientras tanto, los pasajeros permanecían confinados en el barco y bajo monitoreo médico.