La comunidad mapuche Lof Leufuche presentó una denuncia judicial contra los organizadores de la carrera de trail Doble Apolo y contra la Municipalidad de General Roca, luego de los incidentes registrados durante la competencia del último domingo, cuando un grupo de corredores fue agredido por jinetes. La comunidad sostiene que parte del circuito atravesó un territorio que considera de posesión comunitaria sin contar con autorización.
La presentación fue realizada este lunes ante la Fiscalía Nº 1 de General Roca e incluye acusaciones por presunta turbación de la posesión, destrucción de sitios arqueológicos e incumplimiento del derecho a la consulta previa, publicó Infobae.
Desde el municipio rechazaron esos planteos y aseguraron que la competencia se desarrolló íntegramente en un área de acceso público.
La denuncia de la comunidad
Según trascendió, la Lof Leufuche responsabilizó tanto a los organizadores como a las autoridades municipales por haber autorizado el recorrido sobre un sector que considera parte de su territorio ancestral.
En el escrito judicial, la comunidad denunció "violaciones sistemáticas a un territorio comunitario indígena", aunque no hizo referencia a las agresiones sufridas por los participantes de la competencia.
La presentación judicial fue radicada tras los incidentes ocurridos durante la 17ª edición de la carrera Doble Apolo.
La respuesta del municipio
La Municipalidad de General Roca negó que el circuito atravesara tierras comunitarias y sostuvo que el recorrido fue autorizado conforme a la normativa vigente.
La secretaria de Producción municipal, Florencia Ghirardelli, explicó que el trayecto se desarrolló dentro de un Área Protegida Municipal (APM), considerada de acceso libre para actividades recreativas.
"Es un área de uso recreativo a la que pueden asistir libremente no solo deportistas, sino también familias y vecinos para realizar actividades al aire libre", señaló.
Además, indicó que el organizador presentó previamente el croquis del circuito, el cual fue evaluado por guardias ambientales y otras áreas municipales, junto con organismos provinciales que participaron del operativo.
La agresión durante la carrera
El conflicto tomó notoriedad luego de que, durante el desarrollo de la competencia del domingo, un grupo de jinetes interceptara a varios corredores y los agrediera con rebenques y boleadoras.
Como consecuencia del ataque, algunos participantes sufrieron golpes y no pudieron completar el recorrido. Uno de los corredores relató que recibió un golpe con boleadoras en la cabeza y que también le rompieron la remera durante la agresión.
Por su parte, Fernando Castro, otro de los competidores, aseguró que "es una situación de violencia que se viene dando desde hace mucho tiempo".
El descargo de los organizadores
Tras los hechos, la organización de la Doble Apolo emitió un comunicado en el que repudió las agresiones y afirmó que la competencia contaba con todas las autorizaciones correspondientes.
Indicó que el recorrido había sido presentado ante la Municipalidad de General Roca, que se abonaron los cánones correspondientes y que también se obtuvieron los permisos de Vialidad Rionegrina para realizar cortes parciales sobre la Ruta Provincial 6. Asimismo, precisó que contaban con la autorización del propietario del campo lindero al predio municipal.
Los organizadores señalaron además que, minutos antes de la largada, detectaron que algunas señales del circuito habían sido retiradas, por lo que fueron reinstaladas antes del inicio de la prueba.
Finalmente, solicitaron la intervención de la Justicia para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse.
El reclamo de la Lof Leufuche
En un comunicado difundido tras los incidentes, la comunidad mapuche afirmó que desde hace 18 años la competencia afecta a las siete familias que integran la Lof Leufuche.
Según expresaron, el desarrollo de la carrera provoca inconvenientes para las actividades que realizan en el lugar. "Se nos ha cerrado el ingreso a nuestros puestos, se pasa por el frente de nuestras rucas, han atropellado animales y utilizan las únicas bajadas que tienen las vacas para llegar al río", sostuvieron.
Además, afirmaron que los animales se espantan durante el paso de los competidores y que ello les ocasionó importantes pérdidas económicas.
La comunidad también aseguró que, el día previo a la carrera, su vocera solicitó una reunión con los organizadores para manifestar su desacuerdo con el recorrido, aunque afirmó que ese pedido no fue atendido.
Finalmente, cuestionó que distintos proyectos y actividades continúen desarrollándose dentro del territorio que reclama como comunitario sin contar con su consentimiento.