La Justicia de San Isidro condenó a una automotriz y a una concesionaria a pagar el valor actualizado de un auto 0 km que presentó fallas reiteradas y nunca obtuvo una solución definitiva en el taller oficial. Además, el fallo dispuso una indemnización de $9 millones por daño extrapatrimonial y daño punitivo, al considerar que el consumidor padeció un “trato indigno”.
La demanda había sido iniciada por el propietario de una camioneta SUV entregada a comienzos de 2018. Según surge del expediente, el vehículo comenzó a registrar desperfectos antes de cumplir dos años de uso, con una luz de advertencia en el tablero, pérdida de potencia y repetidos ingresos al servicio técnico.
Pese a las reparaciones y al reemplazo de piezas, el problema persistió. Ante la falta de respuestas satisfactorias, el comprador reclamó la sustitución de la unidad o el reintegro de su valor actualizado y, luego de una mediación sin acuerdo, llevó el caso a la Justicia.
Fallas reiteradas en el auto 0 km
Durante el juicio, las empresas rechazaron la existencia de una falla grave. La automotriz sostuvo que las intervenciones se realizaron dentro de la garantía y que el vehículo estaba en condiciones al ser retirado del taller. La concesionaria, por su parte, consideró que se trataba de reclamos menores.
Sin embargo, el Juzgado en lo Civil y Comercial N°10 de San Isidro valoró la documentación, las pericias, las cartas documento y el registro de ingresos al taller oficial. El tribunal entendió que se acreditó la defectuosidad del auto 0 km y que las reparaciones no resultaron satisfactorias.
La sentencia aplicó las normas de defensa del consumidor y citó el artículo 17 de la Ley 24.240, que contempla la devolución del importe actualizado cuando la reparación no resuelve el desperfecto.
Valor actualizado y sanción a las empresas
El fallo ordenó a las demandadas responder de manera solidaria por el valor de plaza actualizado del vehículo al momento del pago, o por el equivalente en caso de que el modelo ya no se encuentre disponible. También deberán hacerse cargo de la transferencia de dominio y de la devolución de cualquier unidad sustituta, sin costo para el demandante.
A esa suma se agregaron $5 millones por daño extrapatrimonial y otros $4 millones en concepto de daño punitivo. El juez consideró que la familia fue sometida a un “trato indigno” durante los reclamos, ante la falta de soluciones y las respuestas brindadas por las compañías.
La resolución también impuso las costas del proceso a la automotriz y a la concesionaria. El caso volvió a poner el foco en las obligaciones de las empresas frente a quienes adquieren un auto 0 km y en la responsabilidad de toda la cadena de comercialización cuando no se logra reparar una falla de fábrica.