Charly García cumple este viernes 75 años y salió al balcón de su departamento para saludar y agradecer el cariño de los fanáticos que se reunieron durante la madrugada de este 23 de octubre frente a su vivienda, en la esquina de Coronel Díaz y avenida Santa Fe, para celebrar su cumpleaños con canciones, carteles y mensajes de afecto.
La aparición del músico fue uno de los momentos más esperados de una vigilia que ya se convirtió en una tradición para sus seguidores. Como sucede cada año, personas de distintas generaciones se acercaron al lugar para esperar juntas la llegada de la fecha y homenajear a una de las figuras más importantes de la historia del rock argentino.
La convocatoria reunió a fanáticos que llevaron banderas, muñecos y carteles dedicados al artista. Algunos exhibieron tatuajes con su rostro, mientras que otros utilizaron máscaras que reproducían sus rasgos, en una muestra del vínculo que Charly García mantiene con su público.
Durante la noche, las canciones del músico fueron el hilo conductor del encuentro. Los presentes interpretaron temas de diferentes etapas de su carrera, acompañados por aplausos y teléfonos levantados para registrar cada momento.
La música también tuvo su espacio a través de un teclado electrónico instalado junto al público, mientras el frente iluminado de un local funcionó como escenario improvisado para el homenaje.
A sus 75 años, Charly García volvió a recibir el afecto de sus seguidores, que se congregaron frente a su casa para celebrar su cumpleaños y rendir tributo a una obra que marcó a varias generaciones y dejó una huella imborrable en la cultura argentina.
“Las mil y una vidas de Charly”
Desde la agencia NA, la periodista Laura Impellizzeri realizó una editorial que describe a la perfección quién es Charly García, el músico del oído absoluto que marcó, marca y seguirá marcando generaciones con sus obras maestras.
Charly cumple 75 años. Y si tuviera que explicarle quién es a alguien que no lo conoce, no sabría por dónde empezar...
Podría decirle que fue un pibito que nació en una casa de clase acomodada, rodeada de músicos, y que con 3 añitos ya tocaba el piano de juguete que su mamá le había regalado y que a los 12, ya era profesor de piano, teoría y solfeo.
Que a los 17 años, en el colegio de estirpe militar Dámaso Centeno, se conoció con Nito Mestre y fundaron Sui Generis, una banda que irrumpió en la escena nacional y que, además de hacer cantar a muchas generaciones 'Rasguña las piedras', fueron los que con tres discos en estudio y casi cuatro años de carrera oficial, se despidieron con dos Luna Park colmados en septiembre del 1975.
También podría decir que fue el creador de la primera banda de rock progresivo que tuvo el país, ya que con la Máquina de hacer Pájaros plasmó de forma marcada sus influencias de Yes, Génesis y Pink Floyd.
O bien podría contar que junto a David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro fueron Los Beatles argentinos; Serú Girán sin dudas fue la mejor banda de rock de los '80 a pesar de haber sido destrozada por las críticas en sus comienzos. Charly no solo la fundó, sino que le cantó en la cara a la dictadura de Videla que en algún momento ellos también iban a desaparecer.
Fue contemporáneo al Flaco Spinetta, adoptó a Fito y le abrió las puertas del rock, produjo a Los Twist, a Fabi Cantilo y a Los Abuelos de la Nada.
Fue amigo de Menem, pero cantó siempre en favor de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Creó Clics Modernos, tocó tangos ajenos y propios, cantó con la Negra Sosa e hizo la versión más hermosa del Himno Nacional.
Se bajó los pantalones más de una vez arriba del escenario, se peleó con la prensa hasta las trompadas… se tiró de un 9° piso y no se murió.
Grabó con Sting y lo conocieron Paul McCartney y se cruzó en varios momentos de su vida con Los Stones.
Lo amó profundamente a Maradona y respetó muchísimo a Messi.
Fue siempre a lo de Susana y le dijo que era romántico, pero no boludo. Se sentó en el programa de Lanata y le dijo que el boludo era él.
Tocó bajo la lluvia en un bellísimo concierto subacuático en el Estadio Vélez y también en el escenario del imponente Teatro Colón.
Hoy ese flaquito pelilargo con bigote bicolor, que atravesó casi cuatro generaciones, cumple 75 años y, aunque el tiempo transcurre de manera lineal, vivió mil vidas y distintas facetas. Lo que nunca cambió fue su inteligencia, su ternura, la desfachatez y la genialidad que solo un artista de su talla puede sostener de forma infinita.
Feliz cumple, Charly.
Un país entero te aplaude de pie.