El CGE elaboró una herramienta destinada a orientar a docentes y equipos directivos frente a escenarios de alta complejidad dentro de las instituciones educativas. La iniciativa surge en un contexto donde hechos de violencia generan preocupación social y requieren respuestas organizadas.
"Los hechos de violencia extrema que irrumpen en espacios educativos nos sacuden profundamente como sociedad y nos interpelan como sistema. Sentimos ese dolor colectivo y también la responsabilidad de dar respuestas claras a las familias, a los docentes y a toda la comunidad sobre cómo trabajamos para que nuestras escuelas sean espacios seguros", expresó Betiana Clarisa Zalazar.
La funcionaria explicó que esta hoja de ruta complementa estrategias ya vigentes como capacitaciones, acuerdos de convivencia, proyectos institucionales de ESI y jornadas Educar en Igualdad, consolidando un enfoque integral en el abordaje de conflictos.
Intervención ante situaciones de riesgo
Uno de los puntos centrales del protocolo del CGE aborda la presencia de armas o sustancias ilegales en las escuelas. En estos casos, se indica convocar de inmediato a la familia, evitar actuar en soledad y dar aviso a organismos como la División Minoridad o la línea 102.
"Un punto que queremos subrayar es no actuar solos. Ningún docente ni directivo debería enfrentar estas situaciones en soledad. La hoja de ruta está diseñada para que siempre haya una red activada", remarcó Zalazar.
Además, ante casos de presunto abuso sexual, se establece la aplicación obligatoria del protocolo provincial, con la elaboración de informes y la intervención de organismos como la Defensoría y el Copnaf. En situaciones de maltrato, también se deberá informar a las áreas correspondientes de niñez y familia.
Salud mental, convivencia y trabajo en red
El protocolo del CGE también contempla situaciones de hostigamiento, discriminación y problemáticas de salud mental. En estos casos, se recomienda intervenir de inmediato, acompañados por otros adultos, dialogar con las partes involucradas y registrar lo sucedido sin emitir juicios de valor.
En contextos de crisis emocional o riesgo, se indica contactar servicios de emergencia como el 107 o la línea 0800 777 2100, además de convocar a la familia y articular con el sistema de salud. Para consumos problemáticos, especialmente intoxicaciones, se debe actuar de forma urgente y coordinada.
"Los protocolos orientan, pero no reemplazan el vínculo. Una escuela que cuida es aquella donde los adultos conocen a sus estudiantes, donde existen espacios reales para hablar y donde nadie siente que su malestar es invisible", sostuvo Zalazar. Además, destacó: "si perciben algo preocupante en sus hijos o en lo que comentan sobre la escuela, hablen con docentes y directivos. No esperen a que sea urgente".
Articulación institucional y contactos útiles
Desde el CGE remarcaron que el sistema educativo trabaja en red con organismos como Copnaf, Defensoría, el sistema de salud y áreas municipales, con el objetivo de garantizar intervenciones integrales y sostenidas.
Entre los contactos útiles se destacan la línea 102 para niñez, el 0800 777 2100 para urgencias de salud mental y el 135 para prevención del suicidio, además de canales oficiales del organismo educativo para consultas y acompañamiento.