REDACCIÓN ELONCE
La búsqueda de Camila Castro, la joven madre de 26 años cuyo paradero se desconocía desde la tarde del jueves en Paraná, continúa con entrevistas a familiares, análisis de comunicaciones y requerimientos dirigidos a empresas telefónicas, redes sociales y plataformas de transporte.
La investigación quedó bajo las directivas del fiscal Franco Bongiovanni, de la Unidad Fiscal de Niños, Niñas y Adolescentes de Paraná. En las tareas participan la División Trata y Búsqueda de Personas y la División Cibercrimen de la Policía de Entre Ríos.
También se solicitó colaboración a la Policía de Santa Fe ante la posibilidad de que la joven hubiera sido trasladada hacia esa ciudad. Hasta el momento, esa hipótesis formaba parte de las líneas investigativas y no había sido confirmada.
Analizan teléfonos, redes sociales y aplicaciones
Personal de la División Trata y Búsqueda de Personas entrevista a familiares y allegados para reconstruir los últimos movimientos de Camila y establecer con quiénes mantuvo contacto antes de desaparecer.
Por su parte, la División Cibercrimen realizó requerimientos a las compañías telefónicas para obtener información relacionada con la línea utilizada por la joven.
Los investigadores también solicitaron datos a Meta, empresa responsable de distintas redes sociales, y a las aplicaciones de transporte Uber y DiDi. Las medidas buscaban determinar si Camila solicitó algún viaje, cuál habría sido el recorrido y quién condujo el vehículo.
Todas las diligencias fueron desarrolladas bajo la supervisión de la Fiscalía interviniente.
No retiró a sus hijos de la escuela
La preocupación comenzó cuando Camila no se presentó a retirar a sus tres hijos de la escuela. La joven es madre de una niña de 11 años, un niño de nueve y otra pequeña de cinco.
Su madre, María Troncoso, explicó a Elonce que los alumnos habían salido alrededor de las 17.10 y que, al advertir que Camila no había llegado, la familia comenzó a llamarla insistentemente. “Camila jamás hizo esto de no ir a buscar a los chicos. Si no llegaba, siempre avisaba, pero esto nunca había pasado”, expresó.
María se encontraba trabajando cuando su hija mayor le comunicó que los niños todavía permanecían en la institución. Inmediatamente abandonó sus tareas y fue a buscarlos. “Empecé a llamarla y no podía comunicarme. Sus hermanas también intentaron contactarla, pero el teléfono estaba apagado”, relató.
El último recorrido conocido
Según la reconstrucción realizada por sus allegados, Camila había estado en un domicilio de calle Pringles al 80 junto con una sobrina. Posteriormente se trasladó hasta la casa de una amiga.
Cerca de las 17.40 habría solicitado un viaje mediante una aplicación. Desde ese momento, familiares y amigos perdieron todo contacto con ella debido a que no regresó a su casa, ubicada en el Barrio 188 Viviendas-Empleados de Comercio.
La familia aportó a los investigadores la información disponible sobre la persona que habría realizado el traslado. De acuerdo con los datos brindados a Elonce, se trataría de un conductor de 58 años oriundo de Santa Fe.
La intervención de Cibercrimen y los pedidos enviados a Uber y DiDi buscaban verificar esa información y reconstruir el eventual recorrido realizado durante la tarde.
“Es la primera vez que pasa”
La madre señaló que Camila atravesaba un momento de tristeza y que había mantenido una discusión reciente con una persona con la que tenía una relación. Sin embargo, aclaró que la familia no conocía ningún conflicto concreto que pudiera explicar su ausencia.
“Estaba un poco bajoneada porque sentía que todo le salía mal. Las amigas la habían notado triste, pero no sabemos qué pudo haber ocurrido”, manifestó.
La denuncia fue radicada ante la Policía y tomó intervención la Comisaría 13ª, correspondiente a la jurisdicción del barrio Empleados de Comercio, donde residía la joven.
También se dio aviso al 911 y a la Fiscalía de Paraná. Los investigadores comenzaron a analizar registros de cámaras de seguridad y a contactar a las últimas personas que habían estado con Camila.
Sus hijos quedaron al cuidado del padre
Ante la angustia y el movimiento generado en la vivienda familiar, los tres hijos de Camila quedaron temporalmente al cuidado de su padre. “Los llevamos con él para que pudiera contenerlos. En mi casa había mucha gente y estábamos todos muy nerviosos”, explicó María.
Camila mide aproximadamente 1,50 metros. La familia difundió una fotografía en la que podía observarse la ropa que llevaba cuando fue vista por última vez. “Cualquier dato, por mínimo que sea, que nos lo comuniquen. Estoy pendiente del teléfono”, pidió su madre.
Quienes puedan aportar información deben comunicarse inmediatamente con el 911, acercarse a la dependencia policial más cercana o llamar al teléfono familiar difundido para la búsqueda: (0343) 154 535710.