Boca perdió por 1-0 frente a Cruzeiro en Brasil y dejó atrás su invicto en la Copa Libertadores 2026, en un encuentro exigente correspondiente a la tercera fecha del grupo D. El conjunto argentino debió afrontar todo el segundo tiempo con un jugador menos, lo que condicionó su rendimiento en un partido de alta intensidad disputado en el estadio Mineirão.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda no logró sostener el resultado pese a un planteo que, en varios pasajes, buscó resistir los avances del conjunto local. La expulsión del delantero Adam Bareiro sobre el cierre de la primera mitad fue un punto de inflexión que obligó a reorganizar el esquema para el complemento.
El único gol del encuentro llegó a los 37 minutos del segundo tiempo, cuando Neiser Villarreal aprovechó una asistencia precisa tras una jugada colectiva bien elaborada por el conjunto brasileño. Hasta ese momento, Boca había logrado sostener el empate con esfuerzo, pero la presión rival terminó marcando la diferencia.
Un primer tiempo parejo y una expulsión clave
Durante la primera mitad, Cruzeiro mostró mayor iniciativa en ataque, con aproximaciones que generaron cierto peligro sobre el arco defendido por Leandro Brey. El local intentó abrir el marcador con remates desde media distancia y acciones a balón detenido, aunque sin eficacia en la definición.
Boca, por su parte, apostó a un juego más equilibrado, buscando aprovechar los espacios en transiciones rápidas. Sin embargo, le costó generar situaciones claras de gol y sostener la posesión en campo rival.
La expulsión de Bareiro, producto de una doble amonestación, terminó por alterar el desarrollo del partido. Con un hombre menos, el equipo argentino debió replegarse y priorizar el orden defensivo para contener los avances del rival.
Dominio local y resistencia visitante
En el segundo tiempo, Cruzeiro asumió el protagonismo y presionó de manera constante en busca del gol. Boca se defendió con intensidad, cerrando espacios y apostando a resistir el empate, aunque con escasas oportunidades de contraataque.
El arquero Brey tuvo intervenciones importantes para mantener el marcador en cero durante buena parte del complemento. Sin embargo, el desgaste físico y la inferioridad numérica comenzaron a notarse con el correr de los minutos.
Finalmente, el gol llegó tras una jugada colectiva precisa que desarmó la defensa visitante. El tanto de Villarreal terminó por romper la resistencia de Boca y sellar el resultado a favor del conjunto brasileño, publicó NA.
Cómo queda el grupo y lo que viene
A pesar de la derrota, Boca se mantiene en la cima del grupo D con seis puntos, aunque ahora comparte esa posición con Cruzeiro, que lo sigue de cerca y cuenta con una leve desventaja en la diferencia de gol.
En la próxima fecha, el equipo argentino deberá visitar a Barcelona de Ecuador en un encuentro clave para sostener el liderazgo. Por su parte, el conjunto brasileño enfrentará a Universidad Católica de Chile en condición de visitante.