Ariana es una pequeña guerrera. La bebé, oriunda de La Matanza, recibió en la mañana de este miércoles un trasplante de corazón tras meses de lucha y espera.
Había sido diagnosticada con una miocardiopatía dilatada con difusión severa del ventrículo izquierdo y se encontraba en el primer lugar de la lista de trasplantes del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).
Este nuevo comienzo fue posible gracias a la inmensa generosidad de una familia que, atravesando el dolor más profundo, decidió decir sí a la donación pediátrica y dar una oportunidad de vida para otro niño.
La familia de Ariana confirmó que la niña fue trasplantada con éxito y que la intervención quirúrgica se desarrolló sin complicaciones, marcando un paso clave en su proceso de recuperación.
“Hoy la vida nos dio una oportunidad que jamás vamos a olvidar. Ariana fue trasplantada y la cirugía salió bien”, expresaron a través de un mensaje difundido en redes sociales, donde destacaron el trabajo del equipo médico y el acompañamiento recibido durante todo el proceso. “Ese primer paso, tan esperado, se dio con la fuerza de muchas manos, mucha ciencia y muchísima fe”, señalaron.
En el comunicado, la familia dedicó palabras de profundo agradecimiento a los familiares del donante. “Nada de esto habría sido posible sin un gesto inmenso, imposible de agradecer con palabras. Gracias eternas a la familia del ángel donante, que en el momento más doloroso eligió pensar en otros, eligió dar vida, eligió amor”, manifestaron.
Asimismo, remarcaron el valor simbólico y humano del trasplante. “Ese corazón hoy late en Ariana y su ángel vivirá para siempre en ella”, afirmaron, al tiempo que explicaron que ahora comienza una etapa delicada, que requiere cuidados, paciencia y acompañamiento permanente.
En ese marco, pidieron que continúen las muestras de apoyo y las oraciones por la salud de la niña. “Les pedimos, desde lo más profundo del corazón, que sigan orando mucho por Ariana, para que cada pensamiento y cada buena energía la ayuden a salir adelante”, indicaron.
Finalmente, el mensaje incluyó un fuerte llamado a reflexionar sobre la donación de órganos. “No es solo un acto médico, es un acto de humanidad: transformar el dolor en vida y permitir que otra historia continúe. La donación salva vidas y da futuro”, expresaron. “Hoy, gracias a ese acto de amor inmenso, Ariana tiene una nueva oportunidad”, concluyeron.