Artículos deportivos que deberías comprar en el año del Mundial. Un año de Mundial siempre se vive distinto. De pronto los partidos amistosos importan más, los clásicos se sienten como finales y cualquier junta entre amigos termina en una pichanga improvisada.
En Chile, eso se nota rápido: canchas llenas, televisores con la previa encendida y una idea que se repite en la cabeza de muchos hinchas: “este año sí renuevo mi ropa deportiva”. No se trata solo de moda; es aprovechar la excusa perfecta para armar un pequeño equipo personal para jugar, entrenar y ver fútbol con otra energía.
El balón: el primer imprescindible del año mundialista
Si hay un protagonista silencioso del año mundialista, es el balón. No solo porque todos hablan de la pelota del Mundial, sino porque es lo primero que sale cuando alguien dice “¿y si jugamos?”.
Ahí aparece la obsesión por tener un balon fútbol que se sienta rico al pie, que pique bien en sintético y que aguante más de una temporada.
Dentro de esa lógica, el balón Adidas Trionda se transforma en un objeto casi de colección. No es solo una pelota, es el diseño que representa al torneo y que muchos quieren tener para revivir jugadas en la plaza o en la multicancha.
Por eso, la línea Adidas Trionda se vuelve una de las primeras búsquedas del año, con versiones pensadas tanto para juego recreativo como para entrenamientos más serios.
A la hora de elegir, conviene fijarse en detalles que se notan a los pocos minutos: textura que ayude al control, peso cómodo para rematar sin resentir el empeine y una resistencia que soporte el clásico “pégale fuerte no más” de las pichangas chilenas. En un año así, invertir en buenas pelotas fútbol se paga solo: se usan una y otra vez.
Si buscas algo más versátil, revisa modelos de pelota de fútbol que indiquen claramente el tipo de superficie recomendado (pasto natural, sintético o cemento). Esa simple línea puede ahorrarte más de un balón gastado antes de tiempo.
Zapatillas y turf: el contacto real con la cancha
El balón se ve, pero las zapatillas se sienten. En un año de Mundial, somos muchos los que pensamos en cambiar ese par ya gastado que resbala en la sintética o que dejó de amortiguar. Aquí no se trata solo de estética: una buena zapatilla marca la diferencia en estabilidad, confianza para frenar y seguridad al girar.
Vale la pena pensar en dos criterios básicos:
● Tipo de cancha donde juegas más: si tu realidad son las multicanchas de barrio o el sintético, una zapatilla tipo turf o con tapón corto suele ser la mejor opción.
● Comodidad desde el primer uso: en pleno calendario mundialista no quieres pasar semanas “ablandando” zapatillas nuevas. Si algo molesta al probar, es probable que en el minuto 20 de partido duela más.
No hace falta tener el modelo más caro del mercado, pero sí uno que responda bien al tipo de juego y superficie donde vas a vivir el Mundial.
Guantes de portero: para los que siempre terminan en el arco
Cada grupo tiene ese amigo que “tapa bien” y termina en el arco en todas las pichangas. Y también están quienes prefieren atajar por gusto. Para ellos, un par de guantes de portero decentes no es un lujo, es casi equipo de seguridad: protegen dedos, mejoran el agarre y dan confianza al tirarse al piso.
En años mundialistas, el arco se mira distinto: crecen las ganas de imitar atajadas, tirarse a los ángulos, chocar en centros. Ahí es donde se agradece haber invertido con tiempo en unos buenos guantes de arquero, con palma que agarre bien incluso cuando la pelota viene mojada o llena de tierra, y un ajuste firme en muñeca.
Si vas a comprarlos pensando en uso frecuente, fíjate en:
● Tipo de palma (más blanda y adherente para partido, más resistente si los usarás en cemento o sintética rústica).
● Protección de dedos (los refuerzos internos pueden ayudar si te pegan fuerte de cerca).
● Talla y ajuste (un guante suelto es casi una invitación a que se vaya la pelota entre las manos).
Medias, canilleras y capas térmicas: los secundarios que salvan
En un año largo de fútbol, no faltan partidos en días fríos, pichangas nocturnas o torneos relámpago. Las medias largas y las canilleras pasan de ser “lata” a ser indispensables cuando te llega el primer planchazo o se levanta el pasto.
● Medias largas: idealmente con buen ajuste en pantorrilla y refuerzo en talón y punta, para evitar ampollas.
● Canilleras: livianas, que protejan bien el hueso y que no se muevan tanto dentro de la media.
● Capas térmicas: poleras o mallas interiores que permiten jugar en noches frías sin perder movilidad.
Son detalles que uno suele recordar cuando ya es tarde; por eso, aprovechar el año del Mundial para renovarlos tiene sentido.
El combo mundialista ideal: balón, manos seguras y equipo listo
Si hubiera que resumir las prendas deportivas que deberías comprar sí o sí en el año del Mundial, la lista mínima quedaría así:
Un balón que puedas usar seguido, con diseño que te motive a jugar. Zapatillas adecuadas a la cancha donde juegas, para no patinar en las jugadas clave. Un buen par de guantes de portero si te gusta el arco o siempre terminas ahí. Camiseta y short cómodos, que puedas usar tanto para pichangas como para ver los partidos. Medias, canilleras y alguna capa térmica para que el clima no arruine la jornada.
Al final, el año del Mundial es una excusa perfecta para algo muy simple: volver a la cancha. Y si lo haces con equipo que responda —un balón que te den ganas de patear, guantes que den seguridad, ropa que acompañe— cada partido, grande o chico, se siente un poco más cercano a lo que ves por televisión.