Boca sufrió un duro golpe en el comienzo del Torneo Clausura 2026 al perder 3-0 frente a Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza. La goleada representó la primera derrota de Rodolfo Arruabarrena desde que inició su segundo ciclo como entrenador del conjunto xeneize.
Después del encuentro, el técnico realizó una fuerte autocrítica y reconoció que su equipo nunca encontró los caminos para lastimar al rival. “Me dio la sensación de que se podrían haber jugado 60 minutos más y aun así no les íbamos a poder entrar nunca”, manifestó durante la conferencia.
Arruabarrena se mostró especialmente preocupado por la actitud ofensiva. “No inquietamos, no tuvimos ni las ganas ni el ímpetu de ir a buscar un gol, y eso es lo que más me preocupa”, afirmó. Luego se hizo cargo del resultado: “Que quede claro que soy el culpable”.
La preocupación antes de visitar a O’Higgins
El entrenador advirtió que la goleada podría afectar al plantel de cara a la revancha contra O’Higgins, que se disputará el jueves en Chile por los playoffs de la Copa Sudamericana. Boca afrontará ese compromiso con la ventaja conseguida mediante el triunfo por 1-0 en La Bombonera.
“Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota. Sería una estupidez no hacerlo y que nos haga más daño del que ya nos hizo”, señaló Arruabarrena. El técnico remarcó que la recuperación anímica será tan importante como las correcciones futbolísticas.
El Vasco también cuestionó la posesión sin profundidad que mostró el equipo. “Si bien tuvimos el control, a mí me gusta tener la pelota para hacer daño; si no, no sirve”, sostuvo. Si bien reconoció que los tres remates en los palos durante el primer tiempo pudieron afectar la confianza, advirtió: “Somos Boca y tenemos que generar más”.
La búsqueda de un delantero y la responsabilidad por la derrota
Arruabarrena confirmó que la dirigencia trabaja en la incorporación de un centrodelantero debido a la lesión de Adam Bareiro. Sin embargo, descartó que la ausencia de un atacante de esas características explique por sí sola lo ocurrido contra Deportivo Riestra.
“Estamos con el presidente buscando un nueve por la lesión de Adam, pero la derrota no es sólo por un nueve. Fallamos en otras cuestiones ajenas a la presencia de un delantero”, explicó. De esta manera, evitó reducir el análisis a una posición puntual y extendió la autocrítica al funcionamiento colectivo.
El traspié llegó después de los triunfos frente a Sarmiento por la Copa Argentina y O’Higgins por la Sudamericana. “Es un golpe duro, pero entiendo que tenemos que mejorar y trabajar. Es la única manera de salir, estar juntos y corregir cosas”, cerró Arruabarrena, quien ahora deberá reconstruir al equipo antes de un partido decisivo.