REDACCIÓN ELONCE
El aumento de casos de gripe y la baja vacunación infantil encendieron la preocupación de especialistas de la salud. El médico pediatra Roberto Ariel advirtió que el virus influenza es actualmente el principal responsable de las consultas por infecciones respiratorias y remarcó la importancia de completar los esquemas de inmunización en niños y adultos mayores.
“El virus que predomina ampliamente es el de la gripe. El H3N2 que circuló en el hemisferio norte durante la temporada pasada se está manifestando con fuerza ahora que llegaron los primeros fríos”, explicó a Elonce.
Según indicó, el incremento de casos se observa tanto en consultorios como en internaciones y afecta a personas de todas las edades, aunque los grupos de mayor riesgo continúan siendo los niños pequeños y los adultos mayores.
Más consultas e internaciones
Ariel sostuvo que la mayoría de los cuadros gripales evolucionan favorablemente sin tratamientos específicos, aunque en algunos pacientes pueden derivar en complicaciones respiratorias que requieren internación.
“La inmensa mayoría de las gripes se curan solas. Los tratamientos están dirigidos a aliviar los síntomas como la fiebre, el dolor corporal o la congestión”, señaló.
En ese sentido, insistió en desalentar el uso innecesario de antibióticos. “Dar un antibiótico en una gripe es como poner naftalina para que no entren los ratones. No tiene nada que ver”, ejemplificó.
Además, alertó que el uso incorrecto de estos medicamentos favorece la resistencia bacteriana, considerada por organismos internacionales como uno de los principales desafíos sanitarios de las próximas décadas.
Preocupación por los bajos niveles de vacunación
El profesional manifestó su inquietud por la disminución en la cobertura de vacunación registrada en los últimos años. “Tenemos un plan de vacunas muy amplio, muy completo y excelente desde todo punto de vista, pero no se está aprovechando en la medida que debiera”, afirmó.
Ariel explicó a Elonce que muchas familias dejaron de realizar controles médicos periódicos tras la pandemia, lo que provocó atrasos en la aplicación de dosis obligatorias. “En pandemia se desordenó un poco la rutina de ir a control al médico, consuetudinariamente. Es decir, antes éramos un poquito más disciplinados. Pero a partir de la pandemia, se perdió esa rutina y, al perderse esa rutina, te salteas vacunas, te salteas controles, y ahí está el error”, expuso el pediatra.
“Hay pacientes que están convencidos de que tienen todas las vacunas y no las tienen. Se saltearon controles médicos y perdieron la continuidad del esquema”, indicó.
El regreso de enfermedades prevenibles
El pediatra advirtió que la caída en la vacunación permitió la reaparición de enfermedades que estaban prácticamente controladas. “Cuando los niveles de vacunación bajan del 90%, los virus empiezan a circular nuevamente”, explicó.
En ese contexto mencionó el resurgimiento de casos de sarampión en América del Norte, así como la detección de cuadros de tétanos y coqueluche (tos convulsa). “Que haya un solo caso de estas enfermedades teniendo la posibilidad de prevenirlas con vacunas es inadmisible”, sostuvo.
Asimismo, recomendó revisar los carnés de vacunación, especialmente antes de realizar viajes internacionales. De hecho, apuntó que los casos autóctonos de sarampión se registraron en Canadá, México y Estados Unidos, las tres sedes del Mundial 2026.
“El sarampión no es una enfermedad que tenga altísima mortalidad, pero si es de las más contagiosas. Por cada caso de sarampión, hay 18 contactos que se contagian y de cada 100 contagios hay uno que puede ser grave. En una cantidad importante, terminan siendo muchas las víctimas fatales”, analizó al recordar que “el año pasado, en América, hubo más de 30 casos de fatales de sarampión".
La importancia de la inmunización
Ariel destacó que las vacunas constituyen una de las herramientas sanitarias más importantes de la historia moderna. “Junto con el acceso al agua potable, las vacunas cambiaron la medicina de una manera incomparable”, remarcó.
Finalmente, pidió reforzar la responsabilidad individual y colectiva para sostener la protección comunitaria. “La idea no es generar miedo, sino responsabilidad civil para cuidarse uno mismo y cuidar a la comunidad. Tenemos vacunas gratuitas, seguras y accesibles. Hay que aprovecharlas”, apuntó.
“La vacunación es altamente efectiva y no se está aprovechando. Es decir, que uno se enferme de cosas inevitables o que tenga un accidente inevitable, forma parte de la suerte o mala suerte de cada uno. Ahora, que a las cosas prevenibles no las hagamos, no le encuentro el sentido”, concluyó.