Paraná Día Internacional de la Lucha contra las Drogas

El conmovedor testimonio de un hombre que logró salir del consumo: "No tenía ganas de vivir, pero hoy recuperé mi vida"

En el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, un hombre compartió de manera anónima su historia de superación. En Elonce, contó cómo tocó fondo, logró dejar el consumo y aseguró que "sí se puede salir".

26 de Junio de 2026
Decidió hacerlo de forma anónima. Elonce

REDACCIÓN ELONCE

En el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio, un vecino decidió compartir con Elonce un testimonio cargado de dolor, pero también de esperanza. Para proteger a su familia pidió mantener en reserva su identidad, aunque aceptó relatar el camino que recorrió para salir de las adicciones después de años de consumo, recaídas y tratamientos.

 

Su historia comenzó en la adolescencia y estuvo marcada por el consumo problemático de distintas sustancias. Hoy lleva tres años sin consumir y asegura que recuperó la tranquilidad y las ganas de vivir. Con su relato busca que otras personas que atraviesan situaciones similares se animen a pedir ayuda.

"Gracias a ustedes por hacer también este tipo de notas y compartirlas", expresó al iniciar la entrevista. Luego recordó: "Empecé de muy chico. Tenía 16 o 17 años; tomo 17 años porque ahí empecé con el consumo de cocaína. Pero en realidad, de más chico, a los 11 años, empecé con el cigarrillo y después el alcohol, hasta terminar con el consumo de cocaína a los 17 años".

 

"Mi vida giraba alrededor del consumo"

 

Durante años el consumo ocupó el centro de su vida. Recién cerca de los 27 años comprendió que ya no podía sostener esa situación. "Cuando realmente tomé conciencia de que no podía seguir así, de que mi vida giraba todo el día en torno al consumo, fue más o menos cuando tenía 27 años. Ahí decidí hablar con mi familia y pedir ayuda".

Junto a sus padres y hermanos inició la búsqueda de un tratamiento. El primero fue en el Sanatorio Adventista del Plata, en Puiggari. Permaneció internado durante 13 días, continuó con asistencia psicológica y logró mantenerse sin consumir durante seis meses. "Estuve limpio seis meses y recaí de vuelta en el consumo", recordó. "Creo que la primera vez no había tocado fondo. Un poco para conformar a mi familia o para tranquilizarla hice ese tratamiento. Por eso tampoco pude sostenerlo en el tiempo como lo estoy sosteniendo hoy".

 

"No tenía ganas de vivir"

 

Después de la recaída volvieron los años de consumo hasta que llegó una madrugada que cambió definitivamente su vida. "No podía más con mi vida. No encontraba más sentido. Ya no tenía ganas de vivir. Eso hizo que una noche estuviera despierto hasta que mi pareja se levantó para ir a trabajar. Ahí le pedí hablar con ella y me sincericé. Le dije que estaba consumiendo, que no podía parar y que quería cambiar mi vida".

Ese momento quedó grabado para siempre en su memoria. "Ese fue el día cero. Yo lo tomo como el día en que empiezo el tratamiento, empiezo mi cambio".

 

 

La decisión de cambiar y el apoyo de la familia

 

Consultado sobre qué fue determinante para comenzar la recuperación, destacó que la voluntad personal resultó indispensable, aunque aclaró que el acompañamiento familiar fue fundamental. "Para recuperarse se necesita la decisión de uno, la decisión de querer cambiar, de querer no hacerlo más, de querer vivir de otra forma".

 

Y añadió: "Me ayudó muchísimo tener un entorno, una contención. La familia ayuda muchísimo a salir. Pero sin la decisión de uno es muy difícil hacerlo. Hacerlo por obligación o por compromiso no alcanza".

 

"Fundación Aylén me salvó la vida"

 

Después de buscar distintas alternativas, junto a su familia encontró una comunidad terapéutica en Buenos Aires donde realizó el tratamiento que, asegura, le cambió la vida. "Encontramos un lugar que se llama Fundación Aylén, un lugar que amo. Me hicieron sentir que es mi casa y me salvaron la vida".

 

Allí convivió con otros pacientes y un equipo interdisciplinario de profesionales. "Me hicieron saber que valgo, que me tengo que querer. Entramos ahí muy rotos. Cada uno entra con su historia. Ahí es como que nos reconstruimos".

 

"Hoy tengo paz"

 

El entrevistado sostuvo que el tratamiento transformó completamente su manera de vivir. "Aprendí principalmente a quererme, a poner límites, a no cargar con lo que no me corresponde. Después de ese tratamiento vivo diferente. Tengo paz y aprendí a quererme".

Logró dejar atrás las adicciones y se mantiene sin consumir

También recordó el momento en que empezó a creer que realmente podía recuperarse. "Llevaba cinco meses de tratamiento y lloraba porque me proyectaba tres o cuatro años adelante y no me veía estando como estoy hoy. Me costaba mucho confiar. Hasta que un día me dijeron: 'Mirá, llevás cinco meses y no consumiste'. Ahí hice un clic. Empecé a verlo de otra forma, a tener esperanza".

 

"Yo creo que sí se puede salir"

 

Actualmente lleva tres años sin consumir y reconoce que la recuperación es un proceso permanente. "Recuperé mi vida. Esto es todos los días. Hay días buenos y días malos. La diferencia es que ahora, cuando tengo un día malo, lo puedo hablar. Tengo en quién apoyarme".

 

Al mismo tiempo, lamentó que muchas personas no puedan acceder a tratamientos especializados y reclamó mayor presencia del Estado. "Sería maravilloso que en cada provincia o ciudad hubiera una fundación como Aylén y que fuera gratuita. Se necesita que el Estado esté presente, que entienda que esto es una enfermedad, como tantas otras, y que haga algo. Lo peor que nos puede pasar a las personas con consumo es que no se nos dé una mano".

 

Antes de finalizar, explicó por qué decidió compartir públicamente su experiencia justamente en esta fecha. "Lo hablo mucho, sin vergüenza. Hoy elegí hacerlo de esta forma porque priorizo a algunas personas de mi familia. Pero cada vez que tengo la oportunidad lo cuento. Cuanto menos tabú sea este tema, más gente se va a animar a hablar, a pedir ayuda y a recuperarse. Sí se puede salir".

Adicciones consumo problemático testimonio de vida