REDACCIÓN ELONCE
Despidos. El cierre de Gomas Gaspar quedó oficializado en las últimas horas tras el cese definitivo de actividades en su planta del barrio San Vicente, en Córdoba. La empresa, dedicada a la fabricación de suelas y partes para la industria del calzado, dejó de producir semanas atrás por problemas económicos, marcando el final de más de 30 años de trayectoria.
La situación impacta de lleno en unos 40 trabajadores que quedaron sin empleo. Según denunció en La Voz del Interior uno de los empleados, Fernando Díaz, la firma ya no podía afrontar gastos básicos como el servicio de electricidad, lo que precipitó el freno total de la producción.
Una crisis que se profundizó en 2025
El cierre de Gomas Gaspar no fue repentino, sino el desenlace de un proceso de deterioro que se profundizó durante el último año. La empresa se vio afectada por la competencia de productos importados y la falta de competitividad en el mercado local.
Uno de los puntos más críticos se registró en diciembre de 2025, cuando la firma incumplió con el pago del sueldo anual complementario (SAC). Desde entonces, la situación financiera se agravó y comenzó a afectar directamente a los trabajadores.
Como primera medida, la empresa dispuso vacaciones forzosas por 30 días. Según fuentes gremiales, esta decisión permitió avanzar en un vaciamiento progresivo de maquinaria e instalaciones.
Despidos escalonados y deudas laborales
Al finalizar el receso de verano, comenzaron a enviarse telegramas de despido de manera escalonada. De acuerdo con representantes sindicales, el cierre de Gomas Gaspar dejó además una deuda importante con los empleados.
Arturo Pitkard, delegado regional del Sindicato Obrero del Caucho, advirtió que “la desvinculación de los empleados se realizó de manera escalonada” y que la empresa “adeuda sueldos de meses anteriores y aguinaldos”.
Los delegados relatan que, tras entregar los telegramas, algunos trabajadores aceptaron volver por lealtad a la fábrica. Pitkard especificó: “Una vez que cada uno tuvo su telegrama en mano, les pidió que vuelvan a trabajar en negro para levantar la fábrica”.
A esta situación se suma la falta de pago de indemnizaciones, lo que agrava aún más el conflicto laboral y genera incertidumbre entre los trabajadores afectados.