La firma de indumentaria femenina solicitó la apertura de su concurso preventivo tras acumular deudas por $5.939 millones. Registró 702 cheques rechazados, redujo su actividad comercial y actualmente mantiene solo 18 empleados.
La empresa textil Zowner, responsable de la reconocida marca de indumentaria femenina Zhoue, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia comercial, tras acumular deudas por $5.939 millones. La compañía, que llegó a contar con locales en importantes centros comerciales y al menos 20 franquicias en el país, declaró un déficit patrimonial de $4.402 millones y una reducción significativa de sus operaciones.
La presentación fue realizada por el presidente de la firma, Mauricio Del Monaco, luego de que la decisión fuera aprobada por el directorio el 21 de junio y ratificada por la asamblea de accionistas el 28 del mismo mes, informó La Nación.
De acuerdo con el estado patrimonial certificado al 31 de julio de 2026, la sociedad informó activos por $1.537 millones y pasivos por $5.939 millones. La diferencia reflejó las dificultades financieras que llevaron a la compañía a solicitar protección judicial para reorganizar sus obligaciones.
Cómo se compone la deuda de Zhoue
La mayor parte del pasivo corresponde a obligaciones fiscales y sociales, que alcanzan los $2.405 millones. A ese monto se suman $2.005 millones adeudados a proveedores de bienes y servicios.
La compañía también declaró compromisos financieros bancarios por $1.457 millones y deudas laborales por aproximadamente $71 millones, correspondientes a salarios y liquidaciones finales.
En cuanto a los activos, Zowner informó bienes de cambio por $725 millones, créditos por ventas por $385 millones, saldos impositivos a favor por $223 millones y bienes de uso valuados en $155 millones.
De una red de locales y franquicias a una actividad mínima
Fundada en 1999, Zowner desarrolló su actividad mediante el diseño, la producción y la comercialización de ropa femenina bajo licencia de la marca Zhoue.
Durante su etapa de expansión, llegó a tener locales en centros comerciales como Abasto, Alto Avellaneda, Unicenter, Soleil, Distrito Arcos, Alto Rosario Shopping y Patio Olmos, además de otros puntos de venta en Buenos Aires.
La empresa también alcanzó una red de al menos 20 franquicias distribuidas en el interior del país.
Sin embargo, según la presentación judicial, actualmente mantiene una actividad mínima, con 18 empleados en relación de dependencia y dos puntos de venta, ubicados en San Isidro y Unicenter. En este último se comercializaba una oferta reducida de la colección de invierno 2026.
La firma conserva además la venta directa desde fábrica y un canal de comercio electrónico con niveles reducidos de operaciones. Su establecimiento operativo se encuentra en el barrio porteño de Floresta.
Más de 700 cheques rechazados y cierre de cuentas bancarias
Uno de los principales indicadores del deterioro financiero fue la acumulación de 702 cheques rechazados por falta de fondos entre septiembre de 2025 y enero de 2026, por un valor total de $1.392 millones.
Según detalló la compañía, la situación se agravó en marzo, cuando los bancos Credicoop, Macro, Provincia de Buenos Aires, Nación Argentina y Santander cerraron sus cuentas corrientes.
Ante ese escenario, Zowner solicitó una medida cautelar para que la Justicia ordene la reapertura de las cuentas, sin autorización para operar en descubierto, con el objetivo de recuperar las herramientas bancarias necesarias para su funcionamiento.
La empresa situó el inicio formal de su cesación de pagos hacia mediados de abril de 2026.
La empresa atribuyó la crisis al deterioro del sector textil
En su presentación, Zowner sostuvo que las dificultades financieras estuvieron vinculadas con la situación general de la industria de la indumentaria.
“Se trata de una empresa con más de 26 años de trayectoria ininterrumpida en el mercado local de indumentaria, cuya situación patrimonial actual no obedece a una gestión inicial deficitaria sino a un deterioro estructural y sobreviniente del sector de actividad en el que se desenvuelve”, argumentó la firma.
Para respaldar esa posición, citó un informe de la Fundación Pro Tejer que registró una caída interanual del 36,7% en la producción textil durante noviembre de 2025 y una disminución del 47,6% respecto del mismo mes de 2021.
Se trata de indicadores sectoriales que la compañía incorporó a su presentación para explicar el contexto económico en el que se produjo su deterioro financiero.
Los balances que reflejan el deterioro económico
Los últimos ejercicios contables de Zowner mostraron variaciones importantes en los resultados de la compañía.
En el período cerrado el 31 de julio de 2023, la firma registró pérdidas netas por $184 millones, con ventas por $2.202 millones.
Un año después, en julio de 2024, informó ganancias netas por $2.304 millones y una facturación de $6.579 millones.
Sin embargo, el ejercicio finalizado en julio de 2025 cerró con pérdidas por $2.508 millones, pese a que las ventas alcanzaron los $7.685 millones.