La conductora aseguró que había aumentado de peso para interpretar a Lucía en “¿Querés ser mi hijo?”. Tras las grabaciones, modificó su rutina. Mariano de la Canal habló de entrenamiento personalizado, caminatas y un cocinero privado.
Wanda Nara habló sobre los cambios de hábitos que realizó después de aumentar 10 kilos para su papel en la película “¿Querés ser mi hijo?”. La conductora confirmó que modificó su rutina tras el rodaje, mientras Mariano de la Canal difundió detalles del plan que habría seguido.
“Aumenté 10 kilos para interpretar a Lucía. Me preparé mucho”, había escrito en sus redes sociales junto a una imagen del detrás de escena. En la producción comparte protagonismo con Agustín Bernasconi.
Después de finalizar las grabaciones, su estilista Kennys Palacios publicó un video de un encuentro con ella y expresó su sorpresa por el cambio. “La dejé de ver dos meses y es otra”, comentó.
Qué contó Mariano de la Canal sobre su rutina
En LAM, De la Canal sostuvo que Wanda Nara había atravesado una preparación física para interpretar al personaje y que, una vez terminado el trabajo, buscó regresar a su peso habitual.
El panelista denominó al plan “la dieta de las Kardashian”. Según su descripción, combina un entrenador personal, un cocinero privado, caminatas y una alimentación de tipo mediterráneo.
También le atribuyó un costo de USD 2.500 por semana. Esa cifra fue informada por De la Canal y corresponde al conjunto de servicios que mencionó, no solamente a los alimentos.
Los resultados difundidos y la confirmación de la conductora
A través de sus redes, el mediático afirmó que había bajado siete kilos en tres semanas. El dato fue presentado como parte de su relato sobre el proceso y no como un resultado garantizado para quienes adopten una rutina similar.
Consultada sobre el tema, Wanda Nara confirmó que los cambios de hábitos habían sido importantes para volver a su peso habitual. Los detalles sobre los kilos perdidos en ese período y el gasto semanal, en cambio, fueron aportados por el panelista.
La descripción difundida no incluyó un menú, cantidades de alimentos ni precisiones sobre la frecuencia del entrenamiento. El plan mencionado se centró en la actividad física y en la preparación de comidas con asistencia personalizada.