El hospital Materno Infantil San Roque renovó integralmente el Shock Room de la Guardia Central de Pediatría. La intervención incluyó mejoras edilicias y nuevas camillas para fortalecer la atención de pacientes en situaciones de urgencia grave.
El hospital Materno Infantil San Roque de Paraná finalizó la renovación integral del Shock Room de la Guardia Central de Pediatría, un sector de alta complejidad destinado a recibir, evaluar y estabilizar inicialmente a pacientes pediátricos que atraviesan urgencias graves.
La compra de equipamiento y de los insumos utilizados para la refacción edilicia demandó una inversión total de 21.649.320 pesos, financiada íntegramente con partidas presupuestarias y recursos propios de la institución.
El gasto fue autorizado por el Ministerio de Salud de Entre Ríos mediante el expediente Nº 3408965. La intervención contempló tanto la adecuación de las instalaciones como la incorporación de nuevo equipamiento para fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias pediátricas.
Qué trabajos se realizaron en el Shock Room
Las tareas estuvieron a cargo del personal de Mantenimiento del hospital e incluyeron un saneamiento profundo de las paredes, erradicación de humedad, trabajos de revoque y la remoción de un antiguo ventiluz.
Además, se colocó pintura epoxi de grado sanitario en todo el sector, de acuerdo con las exigencias de bioseguridad correspondientes a un área crítica de atención.
También se renovó el sistema de iluminación mediante la colocación de plafones LED de alta eficiencia. Las modificaciones buscaron mejorar las condiciones funcionales del espacio para los profesionales y los pacientes pediátricos.
Incorporaron nuevas camillas
Como parte de la renovación, el hospital incorporó dos camillas hidráulicas multifuncionales destinadas al traslado y la intervención de pacientes.
Los nuevos equipos permiten regular mediante pedales la altura y posición del paciente, lo que disminuye el esfuerzo manual requerido por los trabajadores de salud durante la atención.
Las camillas también poseen un sistema de frenado centralizado, barandillas protectoras de acero inoxidable y una superficie diseñada para facilitar su higienización.
Un sector destinado a las urgencias graves
El Shock Room de la Guardia Central de Pediatría cuenta con infraestructura técnica y equipamiento de alta complejidad para realizar reanimación cardiopulmonar avanzada, soporte de respiración asistida y monitoreo continuo de signos vitales.
El sector dispone además de un kit farmacológico completo de urgencia, destinado a garantizar la disponibilidad inmediata de medicamentos durante la estabilización de los pacientes.
La renovación permitió mejorar las condiciones edilicias y el equipamiento de uno de los espacios destinados a responder ante las urgencias pediátricas de mayor complejidad.