António Guterres, recordó que la Carta de la ONU prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado soberano. La ofensiva militar de EE.UU e Israel, se produce 24 horas después de que se celebraran consultas indirectas en Ginebra.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, exigió este sábado el cese inmediato de las hostilidades impulsadas por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán. Guterres advirtió que esta escalada militar socava la paz y seguridad internacionales, por lo que instó a las partes a detener el uso de la fuerza para evitar una catástrofe regional mayor de proporciones incalculables.
“Condeno la escalada militar de hoy en Oriente Medio. El uso de la fuerza por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, y las consiguientes represalias iraníes en toda la región, socavan la paz y la seguridad internacionales”, indicó Guterres en sus redes sociales.
Guterres recordó que la Carta de la ONU prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado soberano. “No existe alternativa viable a la solución pacífica de las controversias”, enfatizó el secretario general, haciendo un llamado urgente a retomar la mesa de negociaciones y “respetar sus obligaciones en virtud del derecho internacional”.
Diplomacia saboteada por el asedio imperial
Esta nueva ofensiva militar se produce en un momento crítico, apenas 24 horas después de que se celebraran consultas indirectas en Ginebra, bajo la mediación de Omán, destinadas a discutir el programa nuclear iraní.
El ataque representa un desprecio absoluto por las vías diplomáticas y una violación a la soberanía de Teherán, que ha reiterado en múltiples ocasiones su disposición al diálogo sin presiones externas.
La inestabilidad actual tiene sus raíces en la intervención directa de EE.UU. el 22 de junio de 2025, cuando bombardeó instalaciones iraníes, provocando la condena de potencias como Rusia y China, publicó Telesur.
Aunque ese episodio derivó en un frágil alto el fuego el 24 de junio de ese año, tras dejar cientos de víctimas, el historial de agresiones evidencia una estrategia sistemática del eje occidental para desestabilizar la región.
El reciente bombardeo en la capital persa no solo rompe la tregua establecida, sino que ignora los esfuerzos de paz regionales, confirmando que la política de Washington y sus aliados prioriza la confrontación bélica por encima del derecho internacional y la seguridad de las poblaciones civiles.