En el marco de la conmemoración internacional del 28 de enero, especialistas destacan el rol ecológico del felino silvestre que habita la región. Monitoreos con cámaras trampa, rescates y tareas educativas buscan reducir atropellamientos y conflictos con áreas rurales.
Cada 28 de enero se conmemora el Día Mundial del gato montés, una fecha impulsada por investigadores de Sudamérica para visibilizar el trabajo científico y las acciones de conservación de esta especie que también habita en Entre Ríos. En ese contexto, docentes y especialistas remarcan la importancia de estudiar su presencia y promover la convivencia con las comunidades rurales.
El gato montés, un pequeño felino silvestre que pesa entre cuatro y seis kilos, cumple un rol clave en los ecosistemas al controlar poblaciones de roedores y aves. Sin embargo, enfrenta amenazas vinculadas a atropellamientos en rutas, pérdida de hábitat y conflictos con producciones domésticas.
El docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral, Norberto Muzzachodi, explicó que la iniciativa del día mundial surgió en 2020 a partir de una red de científicos de Argentina, Brasil y Uruguay que propusieron utilizar a la especie como “paraguas”, es decir, como referencia para estudiar la salud general de los ambientes naturales.
Monitoreo y registros en la región
En reservas naturales cercanas a la provincia, los equipos de investigación trabajan con cámaras trampa que permiten registrar el paso de animales de manera no invasiva. Esas imágenes ayudan a cuantificar ejemplares y conocer los ambientes que frecuenta el gato montés.
A partir de esos monitoreos, se publicaron estudios sobre su distribución y comportamiento, además de detectar otras especies asociadas como pumas, yaguarundíes y gatos del pajonal. También se analizan problemáticas actuales, como la presencia de fauna exótica o la fragmentación de hábitats.
Los registros muestran que se trata de una especie relativamente común en la región, aunque vulnerable a riesgos cotidianos. Según datos nacionales, se ubica entre los mamíferos más afectados por atropellamientos en rutas rurales.
Rescate, educación y convivencia
Otro eje del trabajo tiene que ver con la convivencia con productores y escuelas agrotécnicas. Cuando el gato montés ingresa a gallineros en busca de alimento, se promueven medidas preventivas y se articulan rescates con la Dirección de Fauna para evitar que los animales sean sacrificados.
Además, se desarrollan charlas educativas y visitas guiadas a áreas naturales protegidas para que estudiantes y vecinos conozcan la fauna local y comprendan su función ecológica.
Desde el ámbito académico destacan que la conservación no solo implica investigar, sino también informar. Por eso, ante la presencia de un ejemplar, recomiendan no intervenir y dar aviso a los organismos oficiales.
La conmemoración busca precisamente eso: que el gato montés, una especie cercana y muchas veces invisible, se convierta en símbolo del cuidado de los ambientes naturales de la región.