El procedimiento se realizó en un paciente de 20 años con síndrome de Brugada, una enfermedad cardíaca que puede provocar arritmias potencialmente mortales. La intervención fue exitosa y el joven permanece estable.
El Hospital Justo José de Urquiza de Concepción del Uruguay realizó la primera colocación de un cardiodesfibrilador implantable subcutáneo en la costa del Uruguay. El procedimiento se llevó adelante en un paciente de 20 años con síndrome de Brugada y representa un avance para la atención cardiovascular de la región.
El joven ingresó al centro de salud luego de atravesar múltiples episodios de muerte súbita. En una primera instancia, fue reanimado por el personal de la Guardia y posteriormente recibió atención del equipo de la Unidad Coronaria, que logró estabilizarlo y avanzar con los estudios médicos.
Los profesionales determinaron que presentaba síndrome de Brugada, una enfermedad cardíaca congénita poco frecuente que puede desencadenar arritmias graves y potencialmente mortales.
Cómo fue el procedimiento en el Hospital Urquiza
A partir del diagnóstico, la doctora Eugenia Hernández, secretaria técnica adjunta del Hospital Urquiza, inició las gestiones ante el Ministerio de Salud de Entre Ríos para conseguir el cardiodesfibrilador implantable, un dispositivo de alto costo indicado para prevenir episodios de muerte súbita en determinados pacientes.
La respuesta permitió disponer del equipo necesario para avanzar con la intervención. Durante la jornada del viernes llegaron al hospital los especialistas en electrofisiología Leandro Tomas y Agustín Orosco, quienes estuvieron a cargo del implante.
Según se informó, fue la primera colocación de un cardiodesfibrilador subcutáneo en la costa del Uruguay. La intervención resultó exitosa y el paciente permanece estable en la Unidad Coronaria.
Qué ventajas tiene el cardiodesfibrilador subcutáneo
A diferencia de los cardiodesfibriladores convencionales, el modelo subcutáneo no requiere introducir cables por las venas hasta el corazón. Esta característica permite reducir determinados riesgos asociados a los dispositivos tradicionales, como las infecciones sistémicas y las fracturas de los electrodos.
El dispositivo está destinado a detectar y tratar determinadas arritmias potencialmente mortales mediante descargas eléctricas que permiten restablecer el ritmo cardíaco cuando resulta necesario.
Esta alternativa representa una opción especialmente importante para pacientes jóvenes, que pueden necesitar el dispositivo durante varias décadas y, por lo tanto, beneficiarse de la reducción de algunas complicaciones vinculadas a los cables intravasculares.
El procedimiento realizado en el Hospital Urquiza constituye un nuevo avance para la atención cardiovascular en Entre Ríos y destaca el trabajo conjunto entre los profesionales de la institución, los especialistas en electrofisiología y el Ministerio de Salud provincial.