REDACCIÓN ELONCE
La violencia de género digital adoptó nuevas modalidades y amplificó prácticas de hostigamiento, control y vulneración de la intimidad que ya existían fuera de internet. Julia D'Amore, coordinadora de Faro Digital, explicó a Elonce cuáles son las situaciones más frecuentes, cómo impactan especialmente entre adolescentes y qué pueden hacer familias e instituciones frente a estos casos.
“La violencia de género digital no nace con las tecnologías. Son formas de violencia que están enquistadas en nuestra sociedad, que son históricas, estructurales y multidimensionales, pero en los territorios digitales cobran características particulares y también se amplifica el alcance”, explicó D'Amore.
Entre las modalidades detectadas mencionó la vigilancia mediante programas o herramientas disponibles en plataformas de uso cotidiano. También se refirió al doxing, al que definió como “la difusión de datos personales sensibles para hostigar, amedrentar o vulnerar a la víctima”.
Imágenes íntimas y el impacto de la inteligencia artificial
Uno de los fenómenos que genera especial preocupación ocurre entre adolescentes y dentro de las comunidades educativas. “Algo que está sucediendo muchísimo, lamentablemente, en las escuelas y entre adolescentes es la difusión no consentida de material íntimo”, alertó la especialista.
D'Amore explicó que las imágenes pueden pertenecer a las propias víctimas y haber sido compartidas inicialmente en un ámbito privado para luego ser difundidas sin autorización. Sin embargo, la inteligencia artificial generativa incorporó otra dimensión al problema. “Existieron muchos casos en escuelas de compañeros que han creado este material sintético, falso, de sus propias compañeras, poniéndoles el rostro de ellas en cuerpos desnudos o en situaciones sexuales”, señaló.
La coordinadora de Faro Digital indicó que también trabajan sobre situaciones de trata y captación de personas mediante entornos virtuales. “Si bien son violencias históricas y estructurales, adquieren nuevas modalidades y alcances en el territorio digital, lo que genera mucha impotencia en quienes las sufren y también, muchas veces, impunidad de quien ejerce este tipo de violencias”, manifestó.
El control digital dentro de las parejas
Otra problemática identificada durante los talleres que Faro Digital desarrolla en escuelas está relacionada con prácticas de vigilancia que pueden llegar a naturalizarse dentro de las relaciones de pareja.
“Muchas veces la forma de vigilancia o control digital las identificamos en parejas, al pedir la contraseña o el patrón de desbloqueo del dispositivo móvil, la geolocalización o una foto para ver dónde está y con quién está”, ejemplificó D'Amore.
La especialista sostuvo que se trata de “diferentes herramientas digitales que se utilizan para generar algún tipo de control en la pareja”. Ante estas situaciones, Faro Digital desarrolla talleres con adolescentes y adultos para brindar herramientas que permitan reconocerlas tempranamente.
Cómo actuar frente a un caso
D'Amore remarcó que la prioridad ante una situación de estas características debe ser proteger a la persona afectada. “Ante un caso de violencia de género hay que resguardar a la víctima, cuidarla, preguntarle qué necesita y cómo quiere ser acompañada”, afirmó.
También advirtió sobre los riesgos de exponer públicamente una situación sin contemplar la voluntad de quien la atravesó. “Muchas veces damos rápidamente a conocer casos y terminamos vulnerando su intimidad, su privacidad y continuamos revictimizándola”, sostuvo.
La intervención dependerá además de la edad de quien haya ejercido la violencia. “Si es una persona menor de edad, lo primero que se trabaja es con la escuela y con la familia de ese menor”, explicó. En casos que involucren a mayores de edad, recomendó recurrir a fiscalías especializadas en ciberdelitos o dependencias con experiencia en violencia de género.
Por qué recomiendan realizar la denuncia
“Siempre recomendamos denunciar porque sienta precedentes”, enfatizó D'Amore. Durante la entrevista explicó que todavía existen conductas vinculadas con la difusión no consentida de material íntimo que plantean desafíos en materia penal y mencionó el debate legislativo para incorporar figuras específicas.
La especialista destacó, a su vez, que cuando los involucrados son menores de edad y los episodios suceden dentro de instituciones educativas, el abordaje no debería limitarse a una respuesta punitiva. “Intentamos restaurar los lazos de la comunidad”, indicó sobre el trabajo de sensibilización y prevención.
En ese marco, Faro Digital prepara la formación “Redes territoriales frente a la violencia de género digital”, que tendrá siete encuentros virtuales y abordará el ecosistema digital, legislación, masculinidades, comunidades digitales, trata y distintas modalidades de violencia. El objetivo será fortalecer las herramientas de los adultos para detectar, acompañar y prevenir situaciones de violencia de género digital, especialmente cuando afectan a adolescentes.