El nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, asumió este sábado tras imponerse en las elecciones al histórico líder ultranacionalista Viktor Orbán. Sin embargo, uno de los momentos más comentados de la jornada fue protagonizado por el futuro ministro de Salud, Zsolt Hegedűs, quien celebró el inicio del nuevo gobierno con un llamativo baile frente al Parlamento.
El episodio ocurrió sobre las escalinatas del edificio legislativo, donde miles de personas se habían congregado para festejar el cambio político tras 16 años de gobierno de Orbán. Allí, Hegedűs sorprendió con saltos, movimientos coordinados y gestos que simulaban tocar una guitarra imaginaria.
Vestido con traje y corbata, el médico y dirigente político danzó ante la multitud mientras los presentes lo aplaudían y vitoreaban. En un primer momento realizó la performance en soledad, aunque luego fue acompañado por otros integrantes del flamante gabinete de Magyar.
Un ministro que ya había llamado la atención
Hegedűs tiene 57 años, es cirujano ortopédico y recientemente fue electo miembro de la Asamblea Nacional de Hungría por el Partido Tisza, la fuerza política que lidera el nuevo primer ministro.
No fue la primera vez que el futuro ministro se volvió viral por sus pasos de baile. Semanas atrás, tras la victoria electoral de su espacio político, ya había protagonizado una celebración similar durante los festejos partidarios.
La escena volvió a repetirse este fin de semana y rápidamente se multiplicó en redes sociales y medios europeos, donde las imágenes del funcionario bailando contrastaron con el clima formal y protocolar que suele caracterizar este tipo de ceremonias institucionales.
El inicio de una nueva etapa política
La asunción de Péter Magyar estuvo cargada de simbolismo político y coincidió con la celebración del Día de Europa. Durante su primer discurso como jefe de Gobierno, aseguró que “millones de húngaros han decidido que quieren un cambio”.
El flamante mandatario prometió restaurar el Estado de derecho y terminar con la impunidad, en una referencia directa al ciclo político encabezado por Viktor Orbán y el partido Fidesz, que gobernó Hungría durante más de una década y media.
Entre los gestos más destacados de la ceremonia se incluyó el regreso de la bandera de la Unión Europea al Parlamento húngaro, luego de haber sido retirada durante la gestión anterior. Además, sonó el himno europeo junto al himno nacional y otros símbolos regionales.
Gestos de inclusión y celebración popular
La jornada también tuvo señales orientadas a las minorías étnicas. Tras el discurso de Magyar, un grupo de niños interpretó el himno gitano frente a los legisladores y se permitió que diputados de origen romaní realizaran su juramento en su lengua materna.
Estos actos se desarrollaron sin la presencia de legisladores del partido de extrema derecha Nuestra Patria, quienes abandonaron el recinto en señal de protesta durante la sesión de investidura.
Finalizada la ceremonia oficial, el nuevo primer ministro se trasladó hacia la plaza Kossuth, frente al Parlamento, donde se realizó una multitudinaria “Fiesta popular de cambio de régimen”. Decenas de miles de personas colmaron tanto la plaza como las calles cercanas en un clima festivo.
El nuevo Gobierno húngaro estará integrado por 16 ministros, entre ellos cuatro mujeres, y deberá formalizar su constitución en los próximos días tras completar el examen parlamentario de cada uno de sus integrantes.