REDACCIÓN ELONCE
Don Víctor Velázquez, nacido en el Departamento Tala, fue una de las voces más grandes del folklore entrerriano. Cantor, guitarrista y poeta del litoral, llevó la música de Entre Ríos a todo el país y al mundo, sin olvidar nunca sus raíces ni el orgullo de ser entrerriano.
Con sus canciones supo retratar el paisaje, la gente y las costumbres de nuestra tierra. Amigo de grandes referentes del folklore argentino, dejó una huella imborrable en la cultura popular y en el corazón de quienes aman la música criolla.
Sentado en su casa de Rosario del Tala, a días de cumplir 95 años, Don Víctor Velázquez sonríe y con la sabiduría que solo regalan los años vividos intensamente, dice una frase que resume toda una existencia: "Estoy por estar tanto", como suelen decir los santiagueños.
Recorrido de un legendario artista entrerriano
La trayectoria de Víctor Velázquez quedó reflejada en una extensa charla en la que el reconocido músico y cantautor entrerriano repasó sus orígenes, recordó momentos que marcaron su carrera artística y compartió consejos para los jóvenes que hoy comienzan a recorrer el camino de la música popular.
A pocos días de cumplir 95 años, el artista recibió una entrevista en su vivienda y habló sobre su presente, marcado por la tranquilidad y los cuidados que le exige su estado de salud. “Tengo que tener una tranquilidad por la enfermedad. Diabetes”, explicó a NotiTalaenlaweb, al referirse a su alejamiento de los escenarios.
Nació en Altamirano Norte. Su infancia transcurrió entre los paisajes entrerrianos hasta que su familia se trasladó a Villaguay. Pero la vida tenía otros caminos preparados para él. A los 14 años partió hacia Buenos Aires con los sueños a cuestas y el corazón lleno de esperanza. Allá hizo de todo para salir adelante. Repartió leche cuando todavía era un muchachito.
Nunca bajó los brazos. Porque había algo que latía fuerte dentro suyo: la música. Durante la conversación, Velázquez recordó los primeros años de su vida y el recorrido que lo llevó a convertirse en una de las figuras más reconocidas del folklore argentino. “Yo nací en el norte, departamento Tala. De ahí fui con mi madre y hermanos a Villaguay”, relató.
Y fue la música la que terminó llevándolo por caminos impensados. Aquél joven que había salido de Entre Ríos, en busca de una oportunidad, recorrió el mundo llevando su canto, su guitarra y las raíces profundas de nuestra tierra. Su voz cruzó fronteras, pero jamás olvidó de dónde venía.
Los comienzos de una historia ligada a la música
El artista contó que a los 14 años se trasladó a Buenos Aires en busca de nuevas oportunidades laborales. Allí comenzó trabajando en el reparto de leche de un comerciante español, experiencia que marcó el inicio de una etapa decisiva.
“Trabajé ahí un año, conocí mucha gente y me fui internando en lo que es la música”, recordó. Según explicó, el momento que despertó definitivamente su vocación ocurrió de manera inesperada en la capital del país.
“Los primeros acordes que escuché fueron bajo el puente de Palermo. Un tipo paraguayo tocaba la guitarra y cantaba. Ahí arranqué, hasta que tuve una guitarra”, expresó.
Aquella experiencia fue el punto de partida de una carrera que con el paso de los años lo llevó a recorrer escenarios de toda Argentina y también del exterior, convirtiéndose en un referente de la canción popular.
Los viajes, España y las personas que marcaron su destino
Al repasar las experiencias más importantes de su trayectoria, Velázquez destacó que muchas de ellas permanecen grabadas para siempre en su memoria. “Hay cosas que quedan para siempre en el alma porque hay aspectos en su vida que usted no los olvida nunca”, sostuvo.
Entre esos recuerdos mencionó especialmente su paso por España y la influencia que tuvo en su carrera Antonio Abreu, un empresario que le brindó apoyo cuando recién comenzaba a abrirse camino en Europa. “Me dijo: ‘Vení, te quedás en mi casa. Va a empezar a ver cosas que tiene que ver desde ahora’. Le debo mucho”, afirmó.
El cantautor también recordó que durante aquellos años desarrolló una intensa actividad artística en distintas peñas españolas. “Yo empecé a hacer tres peñas por día”, contó sobre una rutina que le permitió acercarse al público y difundir la música argentina fuera del país.
Un mensaje para los jóvenes músicos
A lo largo de la entrevista, Velázquez dedicó varios minutos a reflexionar sobre el rol de los artistas y el compromiso que, a su entender, deben asumir quienes eligen el camino de la música.
Consultado sobre qué consejo les daría a los jóvenes que están dando sus primeros pasos, respondió sin dudar: “Tienen que poner el alma y el corazón”.
Además, señaló que las dificultades forman parte del recorrido y que es necesario enfrentarlas con perseverancia. “Por más necesidades que pasen, que le hagan frente a la vida, que no aflojen”, manifestó a NotiTalaenlaweb.
El músico sostuvo que el canto debe estar vinculado a la realidad de la gente, el compromiso del artista con su gente y no limitarse únicamente al entretenimiento. “El hombre que canta, el que transmite los problemas de la gente, tiene que tener una responsabilidad con los pueblos”, afirmó.
Para Velázquez, esa tarea requiere valores fundamentales. “Se necesita escuchar, paciencia, paciencia y amor”, resumió.
No son palabras vacías. Son el legado de un hombre que dedicó su vida a cantar las alegrías, las penas y las esperanzas de su pueblo.
La historia detrás de una de sus canciones más recordadas
Durante la charla también recordó cómo nació una de sus composiciones inspiradas en el río Gualeguay, una obra que permanece entre las más recordadas de su repertorio.
Según relató, la inspiración surgió cuando intentaba viajar desde Villaguay hacia Rosario del Tala y una creciente le impidió cruzar el río. “Viene un hombre y me dice: ‘No va a poder cruzar, la corriente está muy brava’”, recordó.
Lejos de continuar el viaje, decidió quedarse compartiendo una merienda con aquel poblador. “Me quedé a comer una torta frita con el hombre y ahí empezó una parte de mi vida”, señaló.
Ese encuentro quedó grabado en su memoria y terminó transformándose en una canción, reflejando una característica permanente de su obra: la capacidad de convertir experiencias cotidianas en relatos musicales profundamente ligados a la identidad entrerriana.
El valor de la verdad y la responsabilidad
Sobre el final de la entrevista, Velázquez evocó distintos episodios de su vida artística, incluyendo encuentros con figuras destacadas de la política argentina. Sin embargo, remarcó que siempre procuró mantener independencia de criterio. “Si una cosa política estaba bien hecha, la aportaba. Si no, me quedaba tranquilo”, expresó.
A días de celebrar un nuevo cumpleaños, el músico dejó además una reflexión destinada a quienes trabajan en los medios de comunicación y a quienes tienen la responsabilidad de transmitir mensajes públicos. “Va a encontrar siempre dudas, va a encontrar preguntas y va a tener en la mente siempre algo: decir la verdad antes de lo que voy a decir”, afirmó a NotiTalaenlaweb.
Hoy, a punto de celebrar 95 años de vida, Don Víctor sigue dejando enseñanzas que valen más que cualquier riqueza material. "Hay que poner el alma y el corazón. Por más necesidades que pasen, hay que hacerle frente a la vida, que no aflojen", afirma. Son palabras nacidas de alguien que conoció las dificultades y las venció una a una.
Con más de nueve décadas de vida y una trayectoria que atraviesa generaciones, Víctor Velázquez volvió a compartir recuerdos, enseñanzas y experiencias que forman parte de la historia grande de la música popular argentina.