La decisión de la FIFA de dejar sin efecto la suspensión automática del delantero Folarin Balogun desató un fuerte conflicto institucional en la previa del partido entre Estados Unidos y Bélgica por los octavos de final del Mundial 2026. La UEFA difundió este lunes un duro comunicado en el que cuestionó la medida y sostuvo que "cruzó una línea roja".
Balogun había sido expulsado por un pisotón al defensor bosnio Tarik Muharemovic durante el encuentro de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina. De acuerdo con el reglamento, debía cumplir una fecha de suspensión, pero el Comité Disciplinario de la FIFA resolvió dejar la sanción en suspenso y habilitarlo para disputar el compromiso de este lunes.
La UEFA habló de un precedente peligroso
En un comunicado, el organismo que preside Aleksander Ceferin sostuvo que la decisión "cruzó una línea roja", al considerar que la suspensión automática tras una tarjeta roja es una regla que no admite interpretaciones ni excepciones.
La UEFA afirmó que otros futbolistas expulsados durante el mismo Mundial cumplieron la sanción correspondiente y advirtió que modificar ahora ese criterio rompe el principio de igualdad entre los participantes.
Además, remarcó que cuando las reglas dejan de aplicarse de manera uniforme se pone en riesgo la integridad del juego y la credibilidad de la competencia.
"Incomprensible e injustificable"
La entidad europea también alertó que el fallo podría generar un precedente para futuros casos similares durante el torneo.
"Ningún torneo puede considerarse un hecho aislado. La Copa del Mundo tiene impacto sobre todo el fútbol y sus decisiones pueden producir consecuencias positivas o negativas para el deporte", sostuvo el comunicado.
Finalmente, la UEFA concluyó con una dura crítica hacia la FIFA: "Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable".
Trump y Pochettino respaldaron la decisión
La resolución de la FIFA también fue celebrada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien escribió en la red social X: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y corregir una tremenda injusticia!".
En la misma línea se expresó el entrenador del seleccionado estadounidense, Mauricio Pochettino, quien consideró que la medida fue "fantástica para el fútbol".
"Fuimos castigados suficiente contra Bosnia jugando con diez por una decisión totalmente injusta. No solo porque soy el seleccionador de Estados Unidos. El 99,9% está de acuerdo con que fue una roja injusta", afirmó el técnico argentino.