El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el bloqueo naval del estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Islamabad; el mandatario anunció la medida a través de sus redes sociales, donde indicó que la Marina estadounidense interceptará embarcaciones en la zona y avanzará con el desminado del paso estratégico.
La decisión se conoció luego de que las conversaciones entre ambos países no lograran acuerdos en torno al programa nuclear iraní, el principal punto de conflicto bélico en Medio Oriente. Según Trump, Irán se mostró “inflexible” en esa cuestión, lo que derivó en una escalada inmediata de tensiones en la región del Golfo Pérsico.
“El único punto importante no fue acordado”, expresó el mandatario, al referirse a la negativa de Teherán a abandonar sus ambiciones nucleares.
Medidas militares y advertencias
Trump aseguró que la Marina de Estados Unidos comenzará de inmediato a interceptar buques que intenten ingresar o salir del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. Además, ordenó la destrucción de minas que, según denunció, habrían sido colocadas por Irán. “Ninguno de los que pague un peaje ilegal tendrá libre paso en alta mar”, advirtió.
El presidente también lanzó fuertes advertencias al régimen iraní, al señalar que quien dispare contra embarcaciones estadounidenses o civiles “será enviado al infierno”.
Por su parte, desde Irán reiteraron su postura crítica hacia las exigencias de Washington, en línea con lo expresado por el portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baqaei, quien había cuestionado las condiciones planteadas durante las negociaciones.
Un punto clave del conflicto
El estrecho de Ormuz se convirtió en el eje central de la disputa. Antes del conflicto, por ese paso marítimo transitaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial, lo que lo convierte en un punto estratégico para la economía global.
Estados Unidos acusa a Irán de haber incumplido compromisos previos sobre la apertura del paso, mientras que Teherán sostiene su derecho a controlar la zona en el marco del conflicto regional.
Escenario incierto
El fracaso de las negociaciones y el anuncio del bloqueo abren una nueva fase de incertidumbre en el conflicto, que comenzó tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero.
Si bien se había alcanzado una tregua temporal para facilitar el diálogo, la falta de acuerdo y la escalada militar ponen en riesgo la estabilidad de la región y podrían tener impacto directo en los mercados internacionales.
Analistas advierten que la situación podría derivar en un nuevo recrudecimiento del conflicto, en un escenario donde la diplomacia quedó, por ahora, en segundo plano.