Espectáculos Una pasión que nació como un juego

Tiene 11 años, diseñó su propia colección y llegó a la Argentina Fashion Week

Lola comenzó a coser cuando tenía cuatro años y convirtió aquel juego en una pasión. Con apenas 11, creó su propia marca y presentó una colección de alta costura en la Argentina Fashion Week, inspirada en los vestidos de princesa de su infancia.

11 de Septiembre de 2026
Con 11 años, llevó sus diseños a la Argentina Fashion Week. La Nación.

Lola tiene apenas 11 años y ya presentó sus propios diseños en la Argentina Fashion Week. Su vínculo con la moda comenzó cuando tenía cuatro años, en un taller de costura de su escuela, y fue creciendo hasta llevarla a crear vestidos, desarrollar su propia marca y mostrar una colección de alta costura en una de las principales pasarelas del país.

 

En aquellos primeros encuentros aprendió a confeccionar juguetes de tela y almohadillas. Su mamá, Malena Firpo, advirtió rápidamente el entusiasmo que despertaba la actividad. “Ella siempre venía feliz porque había creado algo nuevo. Todo le despertaba muchísima curiosidad. Hilvanar el hilo, usar las agujas. Llegaba a casa y quería seguir cosiendo”, recordó en diálogo con La Nación.

 

La pandemia obligó a interrumpir el taller escolar, pero no detuvo su interés. Durante los meses de aislamiento continuó aprendiendo con videos y la ayuda de su mamá. Tiempo después descubrió que existían espacios donde niñas de su edad podían aprender a manejar máquinas de coser y realizó un pedido concreto: “Mamá, me gusta. ¿Podés averiguar?”.

 

De su primera máquina a una marca propia

 

Su mamá encontró un instituto cercano y Lola comenzó a asistir una vez por semana. Allí aprendió a utilizar una máquina recta y posteriormente una overlock, además de incorporar técnicas de bordado, pintura sobre tela y otros trabajos textiles.

 

 

La práctica pronto se trasladó a su casa. Empezó a confeccionar cartucheras, bolsos, neceseres, polleras, pantalones, remeras y conjuntos deportivos. Muchas prendas eran para ella y su hermana, mientras que familiares y amigas comenzaron a recibir sus creaciones como regalos.

 

A los siete años tuvo otro momento decisivo: escribió una carta a Papá Noel y pidió una máquina de coser. El regalo le permitió multiplicar sus proyectos y profundizar una inquietud que comenzaba a ir más allá de la confección de objetos: quería diseñar prendas de alta costura.

 

El nacimiento de Sissi by Lola

 

Con el paso del tiempo, Lola comenzó a interesarse especialmente por los vestidos. Sus diseños estuvieron dirigidos desde el principio a niñas de su edad o más pequeñas, una decisión que su familia acompañó para que la actividad continuara ligada al disfrute y no se transformara en una obligación.

 

“Cuando vi cuánto la entusiasmaba la alta costura, le pregunté si realmente quería continuar y si le gustaría mostrar sus ideas y sus creaciones. Ella estaba convencida. Entonces decidí acompañarla”, relató Malena.

 

 

Madre e hija dieron entonces otro paso y crearon Sissi by Lola, la marca con la que comenzaron a mostrar las prendas. Sin embargo, la niña no tiene horarios laborales ni obligaciones vinculadas al emprendimiento: diseña cuando tiene tiempo y ganas, mientras continúa asistiendo una vez por semana a sus clases de costura.

 

Sus vestidos llegaron a una gran pasarela

 

La historia adquirió mayor repercusión cuando Lola recibió la oportunidad de presentar su primera colección en la Argentina Fashion Week. Para crearla buscó inspiración en una etapa muy cercana de su propia vida: los vestidos de princesa con los que jugaba junto a su hermana cuando era más pequeña.

 

La propuesta estuvo dominada por tonos pastel, brillos y tules, con prendas pensadas para niñas. De esta manera, trasladó a la pasarela parte del universo de juegos que había acompañado su infancia y que, años después, se convirtió en inspiración para sus diseños.

 

Su mamá remarcó que el objetivo es acompañarla sin convertir esa pasión temprana en una exigencia. “Como mamá, no quiero ponerle un techo, pero tampoco marcarle un destino. Si este es el camino que ama, voy a acompañarla para que tenga todas las herramientas posibles. Después será ella quien decida hasta dónde quiere llegar”, expresó.

 

 

Un mensaje para otros chicos

 

Más allá de la repercusión que alcanzó su participación en la pasarela, la familia destacó el mensaje que puede dejar la experiencia de Lola para otros niños interesados en actividades artísticas.

 

“Me gustaría que cualquier niño pudiera verla y pensar que también puede crear, imaginar y soñar”, manifestó Malena. Y agregó: “No importa si es costura, pintura, música, dibujo o cualquier otra disciplina. Lo importante es descubrir aquello que te apasiona y tener la posibilidad de explorarlo”.

 

A sus 11 años, Lola continúa aprendiendo y experimentando con telas, máquinas y nuevos diseños. Lo que comenzó a los cuatro años como una actividad escolar llegó a una de las vidrieras más importantes de la moda argentina, aunque en su vida cotidiana todavía conserva aquello que dio origen a todo: el placer de crear jugando.

modista Argentina Fashion Week