El periódico “The New York Times” hizo público este domingo un análisis que "refuerza la evidencia de que un misil estadounidense probablemente impactó una escuela primaria iraní, donde se reportó la muerte de 175 personas, muchas de ellas, niñas".
De acuerdo con el reporte, firmado por Malachy Browne y John Ismay, un video publicado este domingo "por la agencia de noticias semioficial iraní Mehr y verificado por The New York Times, muestra un misil de crucero Tomahawk impactando una base naval junto a la escuela (Shajarah Tayyebeh) en la ciudad de Minab el 28 de febrero".
La profunda investigación publicada por The New York Times presentó pruebas que señalan a las fuerzas militares de Estados Unidos como responsables del ataque contra una escuela de niñas. El análisis se basó en la verificación de videos obtenidos en la zona del impacto, los cuales muestran la trayectoria y las características técnicas de un proyectil que coincide con el armamento que solamente utiliza el Pentágono en la región.
Durante el ataque a la base naval
Expertos en balística y analistas de inteligencia visual identificaron el artefacto como un misil de crucero Tomahawk. Las grabaciones, captadas por testigos y cámaras de seguridad cercanas, registran el momento exacto en que el misil golpeó el centro educativo.
Los mismos indican que "el edificio de la escuela primaria Shajarah Tayyebeh resultó gravemente dañado por un ataque de precisión que ocurrió simultáneamente con los ataques a la base naval", señalaron en la publicación.
Este hallazgo contradice las explicaciones iniciales sobre el origen de las explosiones en áreas civiles iraníes. La precisión del impacto y los restos encontrados en el sitio refuerzan la teoría de que el lanzamiento provino de una de las plataformas navales estadounidenses desplegadas en el área.
De acuerdo con el análisis, el nuevo video, filmado desde una azotea cercana, no muestra que el impacto del misil haya sido a la escuela, sino a "un edificio descrito como una clínica médica en la base del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica".
Impactada poco antes del ataque a la base
Sin embargo, Browne e Ismay añaden que cuando la cámara gira hacia la derecha, "grandes columnas de polvo y humo se elevan desde los alrededores de la escuela primaria, lo que sugiere que fue impactada poco antes del ataque a la base naval".
Añaden que esta conclusión del análisis "se ve respaldada por una cronología de los ataques recopilada por el Times, que muestra que la escuela fue impactada aproximadamente al mismo tiempo que la base".
El periodista del diario neoyorquino destacó que el objetivo destruido era una infraestructura escolar, lo que provocó daños humanos y materiales significativos. Medios internacionales replicaron esta información, subrayando que la evidencia visual resulta contundente al mostrar el diseño y la velocidad del proyectil antes de la detonación.
La precisión guiada por satélite
La administración estadounidense enfrentó cuestionamientos directos tras la difusión de este material. Aunque el Departamento de Defensa mantuvo una postura hermética durante los primeros días tras el suceso, la difusión masiva del video obligó a una revisión de los protocolos de ataque en zonas densamente pobladas.
La tecnología de guiado por satélite de estos misiles, sugiere que el impacto fue producto de una selección de objetivo o de un error crítico en el sistema de navegación, descartando la posibilidad de un fuego cruzado accidental con fuerzas locales.
El reporte añade que este sábado, cuando un periodista del NYT le preguntó al presidente Donald Trump si Estados Unidos había bombardeado la escuela, él respondió: "No. En mi opinión, y basándome en lo que he visto, fue Irán". Añadió: "Como saben, son muy imprecisos con sus municiones".
La situación en el Medio Oriente permanece en un estado de alerta máxima. Este ataque contra una escuela primaria elevó la presión sobre las misiones diplomáticas, mientras Irán denunció el hecho ante organismos internacionales como un crimen de guerra.
La revelación de The New York Times desmanteló la narrativa de neutralización selectiva de objetivos militares, exponiendo la vulnerabilidad de la población civil en medio del intercambio de fuego.
La guerra continúa sin señales de tregua y con un costo humano que crece tras cada incursión aérea en territorio iraní.